“CUANDO DIOS ERA MUJER¨ por Mirka Knaster - Primera Parte



Por un momento, cierre los ojos e imagine una cultura donde no hay ejércitos ni fortificaciones. En lugar de eso la gente labra la tierra y crea soberbias esculturas y piezas de alfarería pintadas. Las mujeres son líderes religiosas y cabezas de familia. Los hombres edifican los magníficos templos y tumbas-santuarios de las aldeas, además de construir barcos y casas confortables. También cazan y fabrican herramientas. Ninguno de los sexos domina al otro; viven más en armonía y cooperación que en mutua competencia. La espiritualidad no se limita a un solo día de la semana. Toda vida es sacralizada y celebrada. Y en el corazón de esta sociedad amante de la paz, igualitaria y centrada en la tierra, no existe una figura de abuelo que reparte justicia desde un trono en el cielo, sino la Gran Diosa: Dadora de vida, otorgadora de muerte y regeneradora.
¿Otra novela utópica? ¿Una fantasía feminista? Nada de eso, según Marija Gimbutas, profesora de arqueología en la UCLA (Universidad de California en Los Angeles) y ex curadora de arqueología del Mundo Antiguo en el Museo de Historia Cultural de la misma universidad. La escena que acabamos de visualizar es “nuestra auténtica herencia europea”, afirma Gimbutas. Europa no es sólo una historia de agresión y violencia llena de catástrofes y de figuras tipo Hitler o Stalin. Una cultura como la que hemos descrito floreció en tiempos neolíticos en la Europa sudoriental (7.000-3.000 a.C.) y occidental (4.500-2.500 a.C.). Pero a fines del quinto milenio, indoeuropeos o ¨kurganos¨ (del ruso que significa túmulo, ya que enterraban a sus muertos en túmulos redondos) iniciaron repetidas incursiones a caballo, armados de dagas, desde las estepas rusas. En dos mil años destruyeron la sociedad matrilineal de la vieja Europa -no matriarcal, corrige Gimbutas-, en que la descendencia se establecía a través de la línea femenina, y la reemplazaron por el patriarcado. La Diosa nutricia fue sustituida por panteones de dioses masculinos, y sus diversas manifestaciones pasaron a ser sus esposas, consortes e hijas.

Extraído de la Revista Uno Mismo Nº 119, mayo 1993, página 56

“CUANDO DIOS ERA MUJER¨ por Mirka Knaster - Segunda Parte: El metalenguaje de las figurinas



El metalenguaje de las figurinas

Marija Gimbutas ofrece evidencia de esta tesis singular en El lenguaje de la Diosa(1989), una obra reciente dentro de una producción académica que incluye más de veinte libros y doscientos artículos.
Allí categoriza cuidadosamente una multitud de hallazgos arqueológicos, establece vínculos entre ellos y las deidades, interpreta sus significados y demuestra cómo han perdurado hasta el siglo XX. Algunos símbolos son la tri-línea, la red, el triángulo y la serpiente, todos los que se asocian, según Gimbutas, con la creación de la vida y la regeneración. Los zigzags y las M grabadas o pintadas dentro de formas de útero o de vulva, sugieren la humedad femenina y el fluido amniótico.
Rana o sapo, tortuga, erizo y pez, símbolos a la vez funerarios y de vida, se relacionan también con el útero. Entre egipcios, griegos y romanos el sapo era considerado ¨una epifanía de la Diosa¨ o de su útero; de allí la creencia en ¨el útero ambulante¨ que describen tanto Hipócrates como Platón. Aún hoy, dice Gimbutas, los campesinos europeos consideran al sapo presagio de embarazo.
De esta manera, Gimbutas ha podido reconstruir la arcadia prehistórica precursora de la religión y de la mitología occidentales. Fue como trabajar en un gigantesco rompecabezas, al que además le faltaban dos tercios de las piezas. Aunque había visto en libros y museos, diminutas y voluptuosas figuras femeninas, no emprendió una investigación seria antes de dirigir excavaciones neolíticas en la Europa sudoriental.
“Cuando vi un material tan rico decidí estudiarlo”, dice. “Era muy atrayente: bellas cerámicas, pinturas. Era como volver al paraíso tras lo que sucedió más tarde.”
Gimbutas intuyó que las llamadas ¨Venus¨, con sus pechos, vientres y nalgas excesivas, significaban otra cosa. La diosa Venus era famosa por su belleza y por ser la amada de los dioses masculinos. Las figurinas que encontró Gimbutas no eran hermosas en el sentido convencional, debido a sus piernas cónicas, su falta de rasgos faciales y sus partes femeninas de tamaño exagerado. Le llevó casi dos décadas darse cuenta de lo que transmitían.
Mientras ciertos investigadores habían atribuido anteriormente su ¨peculiar ideal de belleza¨ a un ¨gusto propio de bárbaros¨, Gimbutas empezó a ver que las enormes nalgas y pechos pendulares-globulares eran una metáfora del símbolo del doble huevo o vientre preñado: la idea de una gran fecundidad.
Sólo después de recorrer a fondo los museos de Europa y conducir nuevas excavaciones en Grecia, Italia y Yugoslavia, clasificando y reclasificando millares de piezas, entendió finalmente “la gramática y la sintaxis de una especie de metalenguaje”. Para Gimbutas, los símbolos eran algo más que meros patrones geométricos. Eran parte de ¨un alfabeto de lo metafísico¨, que revela la visión básica del mundo de la cultura de la vieja Europa.
En su prefacio para El lenguaje de la Diosa, Joseph Campbell compara esta investigación pionera con la de Jean-François Champollion, que al decodificar la Piedra Rosetta a principios del siglo XIX, fue capaz de establecer un glosario de jeroglíficos que sirvieron como claves para el pensamiento religioso egipcio del 3.200 al 30 a.C.
Gimbutas presentó por primera vez sus nuevas ideas en Dioses y diosas de la vieja Europa: 7000-3500 a.C. (1974). Sus colegas se resistieron a sus conclusiones o las ignoraron llanamente. Su editor inglés no quiso aceptar su título, que era Diosa y dioses de la vieja Europa, pese al hecho de que las diosas constituyen más del 95 por ciento de las figurinas. Fue sólo en 1982, cuando el libro volvió a publicarse en rústica, que el orden de las palabras fue restaurado.
“Ni siquiera pensé que sería criticada”, dijo Gimbutas con ese acento que evoca a su Lituania nativa. “Me sorprende que la gente no esté dispuesta a aceptar la verdad. Hay demasiada evidencia de la existencia de la Diosa y de una cultura matrística anterior a los indoeuropeos. Realmente duele oír lo que dicen algunos que solían ser mis amigos; duele porque me doy cuenta de que no quieren saber.”


Extraído de la Revista Uno Mismo Nº 119, mayo 1993, páginas 56-57

CUANDO DIOS ERA MUJER por Mirka Knaster Tercera parte: En el comienzo era el útero


En el comienzo era el útero

En esa atmósfera de controversia, que Gimbutas no haya sido la primera en hacer afirmaciones acerca de un orden matrístico de pensamiento y de vida suele pasarse por alto. Campbell observa, sin embargo, en su prefacio que las publicaciones de Jakob Bachofen y de Lewis H. Morgan a mediados del siglo pasado demostraron la existencia de sistemas de parentesco matrilineal en Europa, Asia y América. Y en su best-seller El cáliz y la espada (1987), Riane Eisler cita hallazgos del arqueólogo británico James Mellaart, en Çatal Huyuk (ahora Turquía), en los años 60, que sugieren una organización social matrilineal y matrilocal (en que los matrimonios van a vivir con los parientes de la esposa).
Gimbutas no concuerda con los colegas que creen que nunca se llegará a conocer el significado del arte y de la religión prehistóricas. Si bien la escasez de fuentes puede hacer difícil la reconstrucción en otros casos, sostiene que en este no es así, y señala la rica documentación ya disponible en tumbas, templos, frescos, relieves, esculturas, figurinas y pinturas. Pero para analizarla es necesario ampliar el campo más allá de lo arqueológico para incluir mitología, fuentes históricas primitivas, lingüística, folklore y etnografía histórica. De este modo, El lenguaje de la Diosa es un estudio dentro de lo que ella ha bautizado ¨arqueomitología¨.
Como su propio background no tiene nada de estrecho –antes de ser arqueóloga estudió folklore, mitología y lingüística, llegando a leer en más de veinte idiomas europeos-, fue capaz de discernir en las figurinas lo que otros no habían advertido. “Nunca las consideré simples objetos de fertilidad, pornografía o mal gusto”, dice. “Lo que no se entendía era descrito a veces como objeto de culto, pero al mismo tiempo se lo descartaba y disminuía.”
Para muchos arqueólogos, hablar de espiritualidad es cosa de locos; según ellos la arqueología tiene que ver sólo con el plano material: clima, condiciones, suelo, casas, herramientas, explica Gimbutas. ¨No entienden lo importante que era la religión en la prehistoria de Europa; que la religión era un modo de vida y la vida era religión. Eran una sola cosa. La gente prehistórica vivía su mitología, pero hasta el día de hoy la arqueología de Europa está absolutamente separada de la investigación de la religión.¨
Fuera del ámbito académico la perspectiva de Gimbutas encuentra mucha aceptación. Eisler construyó ¨El cáliz y la espada¨ (17 ediciones hasta ahora) basándose en las ideas de Gimbutas. Allí sostiene que patriarcado, belicosidad y competitividad –características de lo que llama ¨sociedad de dominador¨- son desarrollos tardíos que se deben a los merodeadores indoeuropeos (la espada). Las culturas centradas en la Diosa, que amaban la tierra y prosperaban en un espíritu de cooperación, representaban una sociedad ¨de consorcio o de asociación¨ (el cáliz).
La obra de Eisler, se apoya en los estudios de varios arqueólogos, pero rinde “un honor muy especial” a Marija Gimbutas porque “ella ha sido la más explícita, la más valiente. Muchos han observado los datos pero han sido vacilantes”. Los académicos tienden a ser un grupo cauto, observa, pero esto va más allá de la cautela y del hecho de que la mayoría de los eruditos difieran en detalles de interpretación. Se trata de desafiar a las “vacas sagradas”.
¨La obra de Marija amenaza algunos de los paradigmas más establecidos: por ejemplo, que la dominación masculina ha sido siempre tal como es ahora, que la guerra existió siempre, y que si se adoró alguna vez a la Diosa, no se trató de una religión respetable sino de alguna clase de culto de fertilidad”, explica Eisler. Sus críticos “están tratando básicamente de descartar la posibilidad de que exista otra alternativa para la humanidad: un nuevo comienzo más holístico, más equilibrado, de ninguna manera ideal pero dotado de una diferente dirección. Marija está generando mucha resistencia precisamente por eso. También porque es mujer, y porque, francamente los demás no han despertado tanta atención como ella”.
La historiadora de arte Merlin Stone, cuya propia obra pionera sobre la adoración de la Diosa en todo el mundo (Cuando Dios era mujer, 1976) no despertó tal resistencia, sugiere por qué la erudición de Gimbutas puede ser objeto de críticas académicas. Si bien elogia El lenguaje de la Diosa como “análisis bellamente documentado de los símbolos y sistemas de creencias asociados con la veneración europea de la Diosa”, también comenta que “gran parte de su interpretación es especulativa, pero no es presentada como especulación”
No obstante, la analista jungiana Jean Shinoda Bolen, autora de Diosas en cada mujer(1984), señala que aunque hubiera conjeturas no científicas o intuitivas, ello no sería razón para descartar las conclusiones de Gimbutas. “Hay una especie de ‘¡ajá!’ que le llega al arqueólogo tanto como al psicólogo”, observa. Ambos usan la psique humana como instrumento para juntar las piezas que consiguen, ya sea fragmentos de la historia de alguien para entender el sentido de su vida o restos del pasado para entender la historia de un pueblo. “Sin embargo, la mente científica alega que no hay pruebas directas”, concluye.
Pese a las dificultades, Gimbutas ha continuado imperturbable con su obra. Recientemente completó La civilización de la Diosa: la Europa neolítica antes del patriarcado, que describe culturas de Rusia a Irlanda entre 8000 y 9000 a.C. Continuará con otro libro: La espiritualidad de la vieja Europa.
En cuanto a las primeras impresiones no del todo favorables publicadas por los diarios al conocerse El lenguaje de la Diosa, predice con confianza que “el futuro eliminará lo que estaba equivocado. El conocimiento de la Diosa se difundirá como semillas, y de estas semillas algo nacerá, tal vez una generación después de mí”. Tal como la medicina occidental sufre de una exagerada especialización, al dividir el cuerpo en distintas partes tratadas por expertos diferentes, nuestro sistema universitario adolece también de compartimentalización. “No vamos a mirar lo que hay en la otra caja”, dice, y luego pregunta: “¿Por qué hay que separar?”, refiriéndose a que etnología, folklore, mitología y religión son separados de la arqueología.
Pero el optimismo es un rasgo que Gimbutas nunca parece abandonar, no importan los obstáculos que haya que vencer. ¨Ahora tendremos los ojos abiertos en cuanto a lo que existió en el pasado, y empezaremos a interpretarlo de maneras diferentes.¨, dice. ¨Ya no veremos sólo a bárbaros luchando unos con otros, guerra tras guerra. Es bueno saber que hubo alguna cultura mejor que la nuestra. Ella debería servirnos de modelo. Porque no podemos vivir si no creemos en comienzos benévolos.¨

Extraído de la Revista Uno Mismo Nº 119, mayo 1993, páginas 58-60-61-150-151

MARIJA GIMBUTAS, SU VIDA Y SU VALIOSO APORTE SOBRE LAS CULTURAS QUE HONRABAN A LA DIOSA

Marija Alseikaite Gimbutas nació en 1921, en Vilna, Lituania.
Gimbutas huyó de su patria, Lituania, durante la Segunda Guerra Mundial, que en ese momento fue ocupada y anexada por la Unión Soviética.

En 1946, obtuvo un doctorado en arqueología en la Universidad de Tubinga (Alemania). Su formación fue interdisciplinaria e incluyó una base sólida en lingüística, etnología e historia de las religiones, lo cual era inusual para un arqueólogo.
En 1949, se mudó a los Estados Unidos, donde permanecería hasta su muerte, cuatro décadas más tarde.
Con su amplio conocimiento de las lenguas europeas, Marija Gimbutas fue contratada por la Universidad de Harvard en 1950. Ella fue asignada a la tarea de llevar a cabo la investigación y escritura de textos sobre la prehistoria europea. Gimbutas fue capaz de leer y traducir los informes arqueológicos de Europa del Este,lo cual introdujo a los americanos a las nuevas ideas sobre arqueología. Permaneció en Harvard durante trece años, donde también se convirtió en profesora en el Departamento de Antropología. En 1955 Marija Gimbutas fue nombrada miembro del Museo Peabody de la misma universidad.
En 1956 brindó una conferencia internacional en Filadelfia, y fue aquí que Marija Gimbutas presentó su "Hipótesis Kurgana", que combina el estudio arqueológico de los característicos "túmulos Kurganos"con la lingüística, para desentrañar algunos de los problemas en el estudio de los pueblos proto-indo-europeos, es decir, para dar cuenta de su origen y localizar la ruta de sus migraciones dentro de Europa. La palabra "Kurgano" es una palabra rusa de origen túrquico, que describe el tipo de tumbas y sepulcros (túmulos) construidos por la gente de esta cultura.
 En 1963, Marija Gimbutas fue invitada a enseñar en la Universidad de California en Los Ángeles, donde permaneció como profesora hasta su jubilación en 1989.
En el sur de California, dio clases sobre estudios eslavos y bálticos. Gimbutas fue miembro de la cátedra de Arqueología Europea. Ella creó el Instituto de Arqueología y estimuló el desarrollo de los estudios indo-europeos.También fue la curadora de Arqueología del Viejo Mundo en el Museo de Historia Cultural.
Marija Gimbutas editó publicaciones relacionadas con la arqueología académica, así como sus propias obras mientras viajaba y dictaba conferencias por todo el mundo.
Fue co-fundador de la publicación The Journal of Indo-European Estudies. Ella contribuyó con revistas y enciclopedias lituanas. Gimbutas fue siempre una figura importante en los estudios Bálticos.
Gimbutas se ganó una reputación como especialista de importancia mundial sobre la Edad de Bronce de Indoeuropea, así como en el arte folklórico lituano, y la prehistoria de los pueblos bálticos y eslavos, resumido parcialmente en el definitivo Bronze Age Cultures of Central and Eastern Europe (Culturas de la Europa Central y Oriental,1965 ).
Su "arqueomitología" analiza científicamente la base de datos material para el estudio de la Vieja Europa, ésta condujo a inferencias posibles y probables, a partir de estos análisis, para reconstruir la ideología religiosa y simbólica de la Vieja Europa. Su trabajo resultó en la publicación deThe Goddesses and Gods of Old Europe (Diosas y dioses de la vieja Europa), escrito mientras residió en Holanda con una beca del Instituto Holandés de Estudios Avanzados en Humanidades y Ciencias Sociales (1973-1974).
Después de años de investigación solitaria, los temas principales del arte y la religión de la Vieja Europa fueron presentados en The Language of the Goddess (El lenguaje de la Diosa, 1989).
Su último libro The Civilization of the Goddess (La civilización de la diosa, 1991), presentó un panorama general de sus teorías sobre las culturas del Neolítico en Europa: los patrones de vivienda, la estructura social, el arte, la religión y la naturaleza de la alfabetización. El libro profundizó sobre lo que ella vio como las diferencias entre el sistema de la Antigua Europa, que ella consideraba matriarcal y centrado en la Diosa, y los elementos patriarcales de la cultura indoeuropea de la Edad de Bronce. Según su especulación, ambos sistemas se fusionaron para formar las sociedades europeas clásicas.
En junio de 1993, Marija Gimbutas recibió un doctorado honorario en la Universidad Vytautas Magnus de Kaunas, Lituania.
El agradecimiento enorme que recibió de los eruditos, los estudiantes y un sinnúmero de ciudadanos lituanos se repitió también en América, al año siguiente, cuando Marija Gimbutas murió en Los Ángeles, el 2 de febrero de 1994.
Miles de personas vinieron a expresar su amor y respeto por esta gran mujer y erudita lituana.

Traducción de la página oficial de Marija Gimbutas, realizada por Omar Pereira, para Palabra Chamánica



La comprensión de tu propio ciclo menstrual, fragmento del libro Luna Roja de Miranda Gray


"La comprensión de tu propio ciclo menstrual y la interacción con él es un proceso de aprendizaje que continuará a lo largo de toda tu vida menstrual; pero no esperes verlo reflejado en un cambio brusco de los síntomas o la regularidad de tu ciclo: será una gradual aceptación, comprensión e integración de las energías propias de cada fase lo que te permitirá equilibrar éstas en tu vida.

En ciertos momentos te resultará difícil tomar plena conciencia de tu naturaleza de mujer, pues las exigencias y obligaciones que impone la sociedad moderna serán muy fuertes; sin embargo ten presente que siempre contarás con la posibilidad de despertar el vínculo entre tu mente, tu cuerpo y las energías creativas cada vez que tengas la oportunidad de hacerlo.
La conciencia y el conocimiento que has ganado a lo largo del ciclo menstrual crecen y decrecen como la luna, de modo que la percepción que obtengas de la experiencia en una de las fases puede perderse en otra. Esta es la razón por la que la búsqueda del conocimiento del ciclo menstrual se convierte en una continua espiral que abarca toda la vida menstrual de la mujer: siempre estarás aprendiendo.
La única constante es el aquí y el ahora, la fase que estás atravesando y la percepción y conocimiento que te proporcionan."

Miranda Gray, de su libro "Luna Roja. Los dones del ciclo menstrual" (Epílogo)

La imagen es de Claudia Olivos, artista chilena.
¡Muchas gracias!

La expresión creativa, fragmento del libro "Luna Roja" de Miranda Gray


"Recuerda que al expresar la creatividad inherente a su condición, la mujer acepta sus energías, toma conciencia de ellas y las celebra, y que cuanto más las deje fluir en su interior, más rápidamente podrá disponer de ellas y más sencillo le resultará decidir de qué método puede valerse a la hora de dejarlas salir.

Lo más importante es plasmar la energía: el producto que resulte de ese proceso, el modo en que se lleve a cabo su ejecución es secundario.
Si tomas conciencia de que estás generando una influencia mutua con tus aptitudes creativas, entonces cualquier acción o experiencia de tu vida podrán ser una manifestación de este tipo de energía; algunas expresiones te parecerán naturales y fáciles de hacer, mientras que otras requerirán perseverancia y práctica, pero lo verdaderamente importante es que encuentres los métodos que mejor se adapten a ti.
Si descubres cuáles son las expresiones que te brindan más satisfacciones y cuáles las que aparecen con más facilidad en los momentos de máxima creatividad, podrás manejar tu ciclo y tu vida para sacar el mayor provecho posible de esas aptitudes. Y entonces aprenderás a vivir dentro de tu ciclo en lugar de fuera de él."

Miranda Gray, de su libro "Luna Roja. Los dones del ciclo menstrual."

La imagen es de Claudia Olivos, artista chilena.
¡Muchas gracias!

La Diosa y nosotras... fragmento de Ethel Morgan


La tipología femenina desarrollada a partir de los aspectos de la Diosa, abre extraordinariamente el espectro de posibilidades de la mujer de hoy; esta mujer de fines del milenio que busca salirse de los moldes rígidos de una cultura que mantiene a raya las potencias de lo femenino, incompatibles por definición con el tipo de mentalidad que nos ha traído hasta el actual punto de crisis.

Los diez modelos de mujer o ginotipos que ya es posible empezar a describir, se inscriben naturalmente en el estudio del gran tema del momento: resurgimiento de lo Femenino Consciente, un arquetipo desconocido que está brotando de lo más hondo de la psique y haciéndose sentir de diversas maneras, una de ellas el llamado ¨Retorno de la Diosa¨.
No cabe duda de que analizar las posibilidades de lo femenino -alguna vez asumidas por mujeres concretas del prepatriarcado, o quizá intuídas simplemente por los pueblos veneradores de la Diosa y proyectadas como sus atributos-, puede contribuir a hacer consciente un género que hasta ahora sabe poco acerca de sí mismo. No tenemos por ahora otros indicios para saber qué es ser mujer.

Una más nueve


Por otra parte esta tipología, dada su estructura secuencial, puede ser en sí misma un instrumento de transformación y consolidación de la Mujer Consciente.

Detectar en nosotras uno o varios de los aspectos arquetípicos, observar en retrospectiva sus efectos sobre nuestras elecciones y decisiones personales, tratar de imaginar hacia dónde nos conducen, nos permite construir una armazón simbólica donde apoyar nuestra genuina identidad. Y, en un segundo paso, ejercitarlos ordenadamente puede llevarnos al florecimiento que se espera de nosotras en la siguiente etapa humana.
Siguiendo a Caitlín Matthews libremente, he diagramado los elementos de lo femenino universal como un espacio circular central -la Diosa como Creadora-, rodeado por nueve aspectos que se han manifestado en los mitos o en la historia, o han sido venerados en diversas religiones.
La Diosa Una es la totalidad creadora femenina que se expresa de multiples maneras. Los Nueve Aspectos son los modos principales en que actúa, tanto en lo individual como en lo colectivo para llevar adelante su creación. De modo que el conjunto puede describirse como sigue:

1. la Creadora
2. la Energizante
3. la Limitadora
4. la Protectora
5. la Iniciadora
6. la Desafiante
7. la Liberadora
8. la Conectora
9. la Nutricia
10. la Potenciadora

Estos aspectos de lo divino femenino codificados por Matthews, son también actitudes arquetípicas de las mujeres corpóreas, que van siendo más claras a medida que lo femenino se vuelve consciente. Cada uno desarrolla potencialidades diferentes, enfrenta problemas específicos y exige distintos tipos de responsabilidad, pero en conjunto pueden dividirse en dos subgrupos:
Del 2 al 7 son los aspectos destinados a fortalecer la personalidad de la mujer, ya que el ego femenino es demasiado débil y es preciso que se afirme para poder actuar como contenedor -según sugiere Marion Woodman- de las grandes fuerzas inconscientes que habrán de aflorar. Lejos de ser aniquilada, nuestra personalidad debe volverse un recipiente lo bastante flexible y resistente como para hacer contacto con ¨la otra realidad¨ sin identificarse con los arquetipos, y traer intactos sus tesoros a la vida cotidiana.
Del 8 al 10 tendríamos por otra parte la triplicidad madura de lo Femenino Consciente, la divina triada de la Doncella, la Madre y la Anciana que siempre reconoció y adoró la humanidad y que ahora es preciso recobrar. La Virgen-Alma, la Mujer Plena y la Vieja Sabia, que maduran juntas dentro del capullo de la neofeminidad.



Fragmento del capítulo La Diosa y Nosotras, del libro "La Diosa en Nosotras", de Ethel Morgan.
Agradezco la imagen de Clio Wondrausch
http://www.wildhearth.co.uk/

Hija de los Elementos por Lisa Thiel

La Creadora por Ethel Morgan


La Diosa total, lo femenino arquetípico creador que ahora recuperamos las mujeres, es ante todo un vasto principio materno.

Un gran mar cósmico, sugieren los cabalistas. Un infinito espacio grávido. La matriz arquetípica a través de la cual la vida llega a la manifestación.

Pero ese mar, ese espacio, esa matriz están también adentro de nosotras las mujeres, que estamos hechas a Su imagen. Hay en tu núcleo más central esa potencia femenina universal que trata de expresarse. La misma que los antiguos veneraban como Fuente y Dadora de todo lo que existe.
En lo recóndito de tu dolido corazón, encogido y estrujado por tantas frustraciones del pasado, se abre ese espacio vasto preñado de creaciones femeninas. La Creadora está en ti, como en todas nosotras.



Fragmento tomado del libro "La Diosa en Nosotras" de Ethel Morgan
Agradezco la imagen de Clio Wondrausch
http://www.wildhearth.co.uk/

La Energizadora por Ethel Morgan


La Diosa Da y la Diosa Toma en forma equilibrada, como la respiración, y sólo un dualismo exagerado puede hacernos creer que lo primero es ¨bueno¨ y lo segundo ¨malo¨. El principio divino femenino alienta en nosotras hacia afuera y hacia adentro, alternadamente y con un ritmo de mareas que hemos de aprender a distinguir.

El primer aspecto que surge de la Creadora es un puro dinamismo que pone en movimiento a la Creación. Lo que nace ha de moverse. Lo que se gestó en el espacio grávido debe recorrer el mundo.
Ese movimiento es la danza de la vida.

Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" de Ethel Morgan.
Agradezco la imagen a Clio Wondrausch

La Limitadora por Ethel Morgan



Como los procesos naturales son inteligentes, tras la estimulación de la Energizadora debe venir una tendencia de moderación que nos impida llegar a extremos indeseados.

La que Limita, o La que Mide la extensión de nuestro campo personal, es el Aspecto de la Diosa que representa esa tendencia. Como compensación del movimiento energizante, le pone límites a nuestra libertad para que eventualmente no dañemos a los otros, ni nos salgamos de nuestra trayectoria. Sin la Limitadora nos desbordaríamos y destruiríamos el diseño de nuestro destino individual.
Dentro de su Plan sabio florecemos plenamente.

Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" de Ethel Morgan
Agradezco la imagen a Clio Wondrausch
http://www.wildhearth.co.uk/

La Protectora por Ethel Morgan


   
Tras delimitar su territorio la Diosa lo protege. No puede ser de otra manera, porque cuando funciona la ley natural en el universo de la Madre, nada queda librado al azar.

La Protectora guarda el orden dentro del gran esquema cósmico establecido por La que Limita. Es defensora de los indefensos, porque todo abuso contra ellos destruye la armonía de la Creación, y porque la energía de la Creadora debe llegar hasta el más pequeño de sus hijos.
La que Protege es fuerte y tierna, porque muchas veces ha de ponerse firme en nombre del amor. Como la Artemisa de los griegos, porta en una mano un arco y con la otra sostiene a un animal herido, o a un bebé que nace, o a una planta arrancada de raíz que todavía puede ser devuelta a la tierra para que rebrote.
Todo este vasto mundo devastado es su campo de trabajo, y en los niveles invisibles nos refuerza para que podamos ser como ella.
Su santo enojo ante el maltrato de los débiles es la otra cara de su amor.

Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" de Ethel Morgan
Agradezco la imagen a Clio Wondrausch
http://www.wildhearth.co.uk/

La Iniciadora por Ethel Morgan


Hay alguien que recorre mi territorio para defenderlo y velar por los derechos de la Diosa, y ahora llega el momento de saber quién es. Porque, aunque se trata de mí misma, todavía no me conozco.

Muchos siglos de condicionamiento nos impiden saber quiénes somos, o cómo es la historia mítica que nos toca vivir a cada una.
Necesariamente, lo Divino Femenino adopta un aspecto que viene en nuestra ayuda para mostrarnos nuestro verdadero rostro. Porque si no lo conocemos, no podemos reclamar nuestro justo lugar en el esquema universal.
La Iniciadora nos cuenta acerca de nuestro propio y desconocido corazón.

Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" por Ethel Morgan
Agradezco la imagen a Clio Wondrausch

La Desafiante por Ethel Morgan

  

Si la Iniciación es abrir una puerta, no es raro que algo pase a través de ella. Esa es La Desafiante, el aspecto de la Diosa que desarraiga definitivamente lo que estorba el fluir de la energía creadora.
Lo que antes era un No se convierte en un Basta. Toda la urgente necesidad de ser lo que se debe se concentra en ella.
Hay infinita solicitud en la acción desarraigante. Hay una definida preocupación por el buen resultado de cada proyecto, de cada creación en marcha. Por eso hay firmeza y decisión extirpadora.
A veces oponerse es el más radical acto de amor.

Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" de Ethel Morgan
Agradezco la imagen a Clio Wondrausch

La Liberadora por Ethel Morgan

  

Hay, se dice, un lugar dentro de nosotros desde donde pueden deshacerse los nudos que nos atan.
Algunos lo buscan en la infancia recordada, y hay también quienes lo imaginan como un limbo donde residen potencialidades nunca realizadas que esperan desde siempre su liberación.
¿Cómo ir hasta allí a rescatarlas?
Necesariamente tiene que haber una guía arquetípica que nos lleve de la mano y efectúe la transmutación liberadora. Por fuerza debe haber un aspecto de la Diosa que efectúe la redención.
Cuando se ha avanzado lo bastante en el camino hacia adentro, La Liberadora nos acompaña hasta esa prisión oscura, nos muestra cuánto hemos sufrido, y corta las cadenas de la Niña Interior.

Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" de Ethel Morgan
Agradezco la imagen a Clio Wondrausch

La Conectora por Ethel Morgan


   
Más allá de la propia identidad se extiende el universo. Pero esa inconmensurable vastedad tiene sus rutas, sus redes nerviosas y sus intersecciones o puntos de contacto.

Si una entidad, humana o no, sabe quién es y cuáles son sus funciones asignadas, puede integrarse al gran sistema orgánico y ocupar su lugar en el circuito de conexión universal. Se lo ha ganado por haberse hecho preguntas, por haber averiguado las respuestas y por haber roto los nudos que le impedían el libre movimiento.
Su sistema psicofísico es el instrumento comunicador de dos extremos que le permite recibir y transmitir, tomar y dar, y hacer posible que el plan se desarrolle. Dentro de la mujer, el arquetipo Conector le enseña cómo hacerlo y cuáles puntos inconexos son los que debe religar.

Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" por Ethel Morgan
Agradezco la imagen a Clio Wondrausch

La Nutricia por Ethel Morgan

   

Dentro de mí hay una presencia o actitud arquetípica que espera con paciencia que la asuma. Siento su irradiación, bajo las capas cristalizadas de ideas falsas, autocastigos y culpas absorbidas. Detrás de la armadura de defensividades, miedo y combatividad.
Es la portadora del Grial, que calladamente habita en cada mujer aguardando el momento de manifestarse. Es la madre nutricia que quiere volcar sobre el mundo sus dones y me necesita como canal distribuidor.
Para dejarla actuar sé que debo avanzar mucho en mis tareas de saneamiento personal, y esperar a mi vez que la nueva conciencia femenina amanezca del todo sobre la tierra yerma para fertilizarla. Debo trabajar para eso, mientras la Diosa
Nutricia va disolviendo mis defensas desde adentro y sacraliza mi vida cotidiana.

Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" por Ethel Morgan
Agradezco la imagen a Clio Wondrausch

La Potenciadora por Ethel Morgan

   

A nuestro alrededor la tierra yerma, espejo de nuestra alma, clama por el agua de la vida. Las voces del planeta tratan de hacerse oír por sobre los estruendos, los fragores ciudadanos, los estallidos de una psique colectiva que se ha desenfrenado y corre ya por los caminos del pánico violento. De un pavor disfrazado de bravata sanguinaria que está tratando de ocultar el desamparo, la debilidad inerme del hijo que se ha quedado sin la Madre.
Los alardes de fuerza (el gatillo rápido, las violaciones, los misiles) son solamente carencia de poder. El poder de que se habla no es más que prepotencia. Por eso la esperanza de la especie reside en nuevos seres potenciados desde adentro, que construyan afuera una cultura acorde con su cordura interior.
La Potenciadora ya trabaja para ellos. Lentamente madura en las mujeres que están abiertas para dar salida a lo consciente femenino. Poco a poco se instala en sus centros sensibles para fortalecerlas, y las prepara como instrumentos afinados que le permitirán llegar al mundo con nuevas instrucciones, otros métodos, renovados tesoros de sabiduría práctica que den potenciación.
Todas podremos ser canales de poder si lo aceptamos. Si comprendemos que con nuestros pies la Diosa puede caminar otra vez sobre la tierra. Si nos unimos como ente colectivo redentor que puede dar a luz, nutrir y potenciar a una humanidad más sana.

Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" por Ethel Morgan
Agradezco la imagen a Clio Wondrausch

EL ARQUETIPO DE LA BRUJA...


"La Bruja y la Luna Nueva representan la fase de la menstruación. Puede comenzar unos días antes del sangrado y finalizar aproximadamente cuando concluye el flujo menstrual.
Es una etapa de introspección, donde te conectas con tu ser interior y con tu cuerpo.
En este período se equilibran la expresión interna de la intuición con la manifestación externa de nuestra racionalidad.
La línea que separa la mente conciente de la subconsciente está muy desdibujada permitiendo que puedas fluir e interactuar con tu conciencia corporal. Tienes la sensación de formar parte de un todo y es el mejor momento para que tu inconciente se manifieste y encuentre salida a través de tu mente conciente.
Es una etapa de recogimiento, de quietud, de aceptación previa a la irrupción nuevamente en el mundo exterior con las energías de la Virgen. Es el final de un ciclo y el inicio de otro."

©Germana Martin, de su libro "Creando con mis lunas"
La  bella imagen es de la artista argentina Sandra Peñalva, que colabora amorosamente con nuestro blog. ¡Muchísimas gracias!

EL ARQUETIPO DE LA HECHICERA...


"La Hechicera y la Luna Menguante reflejan la reducción de la energía física desde la ovulación hasta la menstruación (etapa pre-menstrual)
Al igual que la fase de la Virgen, ésta es una etapa de gran dinamismo pero con la significativa diferencia que en ella las energías se mueven orientadas hacia el interior y no hacia el exterior.
Aumenta la necesidad de conocer tu mundo interno, tornándote más intuitiva y abierta a la expresión de tus aptitudes psíquicas (sueños premonitorios, visiones)
Te vuelves más conciente del aspecto sobrenatural de lo que te rodea y sientes que puedes caminar entre dos mundos: lo visible y lo invisible, ese sutil espacio abierto al hechizo."

©Germana Martin, de su libro "Creando con mis lunas"
La bella imagen es de la artista argentina Sandra Peñalva, que colabora amorosamente con nuestro blog. ¡Muchísimas gracias!

EL ARQUETIPO DE LA MADRE...


"La Madre y la Luna Llena representan la fase misma de la ovulación y las energías son semejantes a las de la maternidad, con su capacidad de criar, sustentar y fortalecer.
Te sientes predispuesta a sentir la abnegación que caracteriza a la maternidad, olvidándote un poco de ti misma. Tus deseos y necesidades se vuelven menos importantes, volviéndote más protectora con los otros. Te sientes responsable de tus nuevos proyectos y “alimentas” con alegrías los ya existentes.
Atraes con tu poderosa energía a los demás, sobre todo a aquellos que necesitan contención y ayuda."



©Germana Martin, de su libro "Creando con mis lunas"
La bella imagen es de la artista argentina Sandra Peñalva, que colabora amorosamente con nuestro blog. ¡Muchísimas gracias!


EL ARQUETIPO DE LA VIRGEN...




"La Virgen y la Luna Creciente representan la fase que se extiende desde el fin del “sangrado” hasta el comienzo de la ovulación (etapa pre-ovulatoria). Las energías que se manifiestan durante este tiempo se asemejan a las de una joven y vital doncella.

En esta etapa de tu devenir menstrual te encontrarás en un momento de renacimiento, plena de entusiasmo y energía.
Las energías oscuras se transforman en nuevas metas y te sientes dinámica, emprendedora, fuerte.
La fase de la menstruación ha finalizado y el cuerpo recupera su vitalidad, su flexibilidad, su júbilo."


©Germana Martin, de su libro "Creando con mis lunas"
La  bella imagen es de la artista argentina Sandra Peñalva, que colabora amorosamente con nuestro blog. ¡Muchísimas gracias!

MADRE DE LA MAR POR GUADALUPE URBINA

ABUELA MARGARITA CANTA: "AMADA TONANTZIN"

"CUANDO QUIERO ALGO, ME LO PIDO A MÍ MISMA" ABUELA MARGARITA

ABUELA MARGARITA CANTA "SOY EL PODER DENTRO DE MÍ"

ABUELA MARGARITA: "Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida."



En una entrevista publicada en La Voz de la Arboleda de Gaia se le pregunta a la Abuela Margarita: ¿Cuál es la misión de la mujer? Y ella responde:
"-Enseñar al hombre a amar. Cuando aprendan, tendrán otra manera de comportarse con la mujer y con la madre tierra. Debemos ver nuestro cuerpo como sagrado y saber que el sexo es un acto sagrado, esa es la manera de que sea dulce y nos llene de sentido. 
La vida llega a través de ese acto de amor. Si banalizas eso, ¿qué te queda? 
Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida. 
Cuando la mente se une al corazón todo es posible."

Abuela Margarita

ABUELA MARGARITA CANTANDO: "YO SOY DIOS"

ABUELA MARGARITA..."DEBEMOS ENTENDER QUE SOMOS SERES SAGRADOS..."



"Cuando miras a los ojos y dejas entrar al otro en ti y tú entras en el otro y te haces uno. 
Esa relación de amor es para siempre, ahí no hay hastío. 
Debemos entender que somos seres sagrados, que la Tierra es nuestra Madre y el Sol nuestro Padre. 
Hasta hace bien poquito los huicholes no aceptaban escrituras de propiedad de la tierra. “¿Cómo voy a ser propietario de la Madre Tierra?”, decían."

Abuela Margarita

ABUELA MARGARITA CANTANDO "GRAN ESPÍRITU

Soy Fragmento... poema de Aída Suárez



Soy un fragmento de mi cuerpo de mujer. 
Siento que el otro fragmento eres tu, tu, tu y tu… 
La varias partes de mi cuerpo 
son piezas de varios cuerpos pero laten en un solo corazón. 
Mis labios desean cantar, mi pecho desea sentir 
y la alegría invade cada extremo de este cuerpecito mío 
y mi barriga desea reír, reír, reír... 
Mi mano siente mi pecho, mi cadera, mi barriga…. 
Y siguo explorando… por mis muslos, por mi estrella…
Soy yo…me siento…soy toda yo. 
¿Quién soy? 
Soy un cuerpo femenino colmado de goce, 
valiente, 
dócil, 
salvaje… 
un cuerpo que se RE-integra… 
que RE-construye los fragmentos que vuelven y regresan a su lugar, 
se Re-unen, 
se RE-encuentran. 
Me lleno de sentimientos, 
de formas de sentir, 
de hacer sentir… inmensos sentidos. 
Uno, 
dos, 
tres, 
cuatro, 
cinco, 

seis… 

7.

abrazO raíz.

Aida 

Siete posibilidades de relacionarme con el mundo de mi ser… 
Soy sintiendo lo que soy. 

Aída Suárez
integrante del taller La Palabra Chamánica
http://elsenderodemisdias.blogspot.com/

la bella imagen es de Cristina López Casas

Activando los arquetipos de las diosas... Jean Shinoda Bolen


He escrito "Las diosas de la mujer madura" para que las mujeres puedan nombrar y reconocer aquello que les inquieta. El origen de estos sentimientos son los arquetipos de la diosa que hay en nuestro interior, los patrones y las energías de la psique. 
Al saber quiénes son las diosas, las mujeres pueden llegar a ser más concientes de las potencialidades que hay en ellas, las cuales, una vez reconocidas, son fuente de espiritualidad, sabiduría, compasión y acción. Cuando los arquetipos se activan, por consiguiente, nos proporcionan energía y nos transmiten una sensación de autenticidad y de haber encontrado un sentido a nuestra vida."

Jean Shinoda Bolen
"Las diosas de la mujer madura"
(fragmento de la Introducción)

Los ciclos femeninos... Clarissa Pinkola Estés


"Los ciclos femeninos según la tare de Vasalisa son los siguientes:
-Planificar los propios pensamientos y renovar regularmente los propios valores.
-Eliminar las trivialidades que ocupan la psique, barrer el propio yo, limpiar con regularidad los propios pensamientos y estados emocionales.
-Encender un fuego duradero debajo de la vida creativa y guisar sistemáticamente ideas significa sobre todo guisar con originalidad mucha vida sin precedentes para poder alimentar la relación entre la mujer y su naturaleza salvaje."

Clarissa Pinkola Estés
"Mujeres que corren con los lobos"

ATRÉVETE.... CAMBIA...

INVITACIÓN A LA DANZA DE LA VIDA... fragmentos del libro "Mapas al éxtasis" de Gabrielle Roth


"Este libro es un mapa para el éxtasis en todas sus formas. El éxtasis es mi "vuelo", un estado natural de puro ser. El éxtasis es mi experiencia de Dios. Es un estado de plena vitalidad y unidad de cuerpo, corazón, mente, alma y espíritu. Es lo que necesitamos para sanar nuestro desmembramiento psíquico. No podemos continuar divididos, el cuerpo contra la mente, la mente contra el corazón, o lo que fuere. Conozco el dolor del desmembramiento, de estar escindida de mí y contra mí. El éxtasis ha sido mi curación.
Nací para moverme y para enseñar a otros a moverse. A mover sus cuerpos. Sus corazones. Sus mentes. Sus almas. Su espíritu. Para salvar la brecha entre sueño y realidad, entre experiencia y potencial.
Mi trabajo es una unión de arte y sanación, que busca catalizar nuestra plenitud por medio de la danza, el canto, la poesía, el ritual y la meditación. A través del sufrimiento y de la experimentación he aprendido a transformar la vida cotidiana en arte sagrado.
Desde pequeña, mis energías fueron las de una sanadora: entraba en trance con facilidad, veía a través de los cuerpos, olía la muerte, sentía el nacimiento, sabía cuando alguien sufría y cómo guiarlo a través del dolor, me resultaba instintivo convertir el sufrimiento en arte. Arte de supervivencia, lo llamo.
Mi tarea consiste en despertar poder en las personas por medio del proceso creativo. Doy por supuesto que todas las personas son como yo: quieren despertar, liberarse. Liberar el cuerpo para experimentar el poder del ser. Expresar el corazón para experimentar el poder del amor. Vaciar la mente para experimentar el poder del autoconocimiento. Despertar el alma para experimentar el poder de ver. Encarnar el espíritu para experimentar el poder de sanar.
El movimiento es medicina. El ritmo es nuestra lengua madre universal. Es el lenguaje del alma y, sin embargo, porque vivimos en gran medida separados de la fuente de nuestro verdadero poder personal, es un lenguaje olvidado. Vivimos en nuestras cabezas. Vivimos una idea de lo que somos. Pensamos que sólo somos nuestra personalidad. Pero un cuerpo sin alma no tiene ritmo. Una persona sin movimiento es apenas un bulto ambulante.
En mi opinión, todos somos bailarines. Todos llevamos dentro un chamán a la espera de despertar, listo para danzar sobre el filo de la realidad."

Gabrielle Roth
Fragmento del prólogo de su libro "Mapas al éxtasis"