"El papel más importante de la mujer es despertar como mujer" Chamán Panchito



Fragmento de la entrevista realizada al chamán Panchito, hijo de padre español y madre mexicana y heredero de una ancestral estirpe de chamanes: 

¿Cuál es el verdadero PAPEL DE LA MUJER en los cambios que está atravesando la Humanidad?
Aquí has hecho una pregunta muy bonita: ¿cuál es el verdadero papel de la mujer en los cambios que está atravesando la Humanidad?
El papel más importante de la mujer es DESPERTAR COMO MUJER. No solo ser una copia. Despertar como mujer pero con la creatividad, la fuerza, el poder, la belleza, la voluntad y el empuje y el coraje que ella tiene. Que vuelva a recuperar su poder. Es lo más importante de todo: que no se deje reprimir nunca más.
La mujer es la Madre de toda la Humanidad. Si la mujer está dormida, el resto de sus hijos no puede despertar porque la educación que reciben de su madre es dormida.
Si la mujer se diese cuenta del poder tan grande que tiene con su propia energía creadora… es fertilidad y abundancia. Es prosperidad total. Es renovación cíclica para todo el planeta. Y la mujer y la base primordial de todo ello es que aprenda a ser una MADRE CÓSMICA, y para eso necesita una re-educación, una des-programación mental para poder, digámoslo así, recoger la educación que tiene en sus propios genes dentro.

¿Qué se consigue con eso? 
Liberar la niña, su niña interior. Liberar la mujer, la esposa, la madre y la Diosa. Y todo en la misma decisión, en el mismo camino, en la misma voluntad y el mismo precio.
El único problema es: ¿está dispuesta la mujer?. Los hombres estamos dispuestos a ayudar a la mujer porque la energía femenina también la trasportamos los hombres. 

Pero ahora estamos muy esclavas de los valores masculinos. ¿Cómo podemos escapar?
Ustedes están esclavas de vosotras mismas. Hay que liberarse, desprogramar esto. Solo deben darse la libertad de ser ustedes mismas y pasar por encima de toda la sociedad. Es tomar la decisión y decir: “eh, esta vida que llevo no me gusta. Esta actitud que tengo no me gusta. Y ahora que me he observado a mi misma, voy a ser yo misma, la mujer que yo siento que debo ser”. Y en el momento que ella tome esa decisión y se lo crea ella misma, se convierte en un pilar de fe y un pilar de decisión y coraje que no lo rompe nadie.
Por eso es necesario que se unan ellas en grupos, en CÍRCULOS DE MUJERES. ¿Sabes por qué? Si tu tienes una debilidad y, digámoslo así, baja tu autoestima, si estás sola te va a costar levantarte, pero si estás en el Circulo, el mismo Circulo te levanta.
Mi intención es enseñar a las mujeres a trabajar y a formar un grupo, un equipo como si fuese un corazón, una mente, un cuerpo y un alma grupal para todas. Ese es el papel más importante que tiene la Humanidad, de por sí toda la Humanidad y el planeta dependen de esa decisión y la libertad de las mujeres.

Tomado del blog "El dedo en la llaga" http://www.eldedoenlallaga.com/


Alejandra... esa loba...


para reconocer en la sed mi emblema
para significar el único sueño
para no sustentarme nunca de nuevo en el amor
he sido toda ofrenda
un puro errar
de loba en el bosque
en la noche de los cuerpos
para decir la palabra inocente

Alejandra Pizarnik

Somewhere over the rainbow... Aretha Franklin... Gracias Pepa!!!

En algún lugar sobre el arco iris... letra de la canción...

Cuando el mundo entero
Es una confusión irreparable
Y las gotas de lluvia
Caen por todas partes
El Cielo abre un sendero mágico ...
Cuando todas las nubes
Oscurecen el firmamento
Aparece el camino del arco iris
Para que lo encuentres
Conduciéndote desde tu ventana
Hacia un lugar detrás del sol
Unos pasos más allá de la lluvia ...

En algún lugar, sobre el arco iris
Muy en lo alto
Existe una tierra que soñé
Una vez en una canción de cuna.
En algún lugar, sobre el arco iris
Los cielos son azules
Y todos los sueños
Que te animas a soñar
Se hacen realidad.

Algún día desearé una estrella
Y despertaré
Donde las nubes están
Detrás mío
Donde las risas caen
Como gotas de limón
Por encima de las chimeneas
Allí es dónde me hallarás ...

En algún lugar, sobre el arco iris
Los cielos son azules
Y todos los sueños
Que te animas a soñar
Se hacen realidad.

Si los pajaritos felices vuelan
Más allá del arco iris
¿Por qué, oh, no puedo hacer lo yo?

Soy... (poema grupal escrito por Germana, Alicia, Silvana, Roxana, Sandra, Ana, Carmen,Pepa y Marta... en el taller virtual La Palabra Chamánica)


Soy una mujer que tiene savia de lunas, 
una bruja de sonrisas y de mieles, 
una loba voraz de palabras y hormigueos,
un silencio en el mar.


Soy el abrazo de la pasión y el entusiasmo,
hechicera del romance,
la voz poética de las aguas,
una ondina de la psique.

Soy una leve brisa que corre entre la niebla por el bosque, 
camino entre las tinieblas y me dirijo hacia la luz 
y regreso por el mismo camino, 
como el águila voy y vengo, 
soy una Maestra, 
una guardiana, 
una loba que con su instinto y fuerza, caza y protege, 
soy una reina hechicera que abre senderos. 
La Luna Roja es una de mis fuentes de poder, es mi madre, 
y los velos del cosmos que me oculta, es mi padre, 
mis dones son las energías ocultas de la noche.

Soy un Dragón aprendiendo a controlar su fuego 

Soy una loba olfateando mi sendero 
Soy brisa que calma el fuego recibido 
Soy agua que limpia y sana.

Soy un pájaro que busca cantar 
desde el fondo de su corazón 
y de su alma cada segundo de vida 
que corre por sus entrañas. 
Soy una canción escondida en el fondo del alma 
que espera ver la luz y transformarse en Vida, Sueños.


Soy agua fresca y clara que baja de las alturas y de ser hielo.
Ahora me he derretido y trato de fluir a favor de la corriente,
sorteando los obstáculos, los rodeo con entusiasmo, romanticismo y pasión
mientras paseo descubriendo y valorando las bondades que emanan de mi manantial 

aunque a veces me emociono demasiado y me desboco, 
cayendo en cascada para volver luego a serenarme 
y disfrutar del recorrido con placidez.

Yo soy la que más tarda.
Yo soy la que el tiempo le resulta a veces insuficiente.
Yo soy la que parece ausente de vuestro grupo 
Yo parezco la loba durmiente.


Soy una gota de arena,
La lluvia roja del mar,
La pasión verde del sentimiento,
La furia incandescente de la injusticia:
Tejiendo la partitura de mi vida con los sonidos del universo



Soy un espacio entre dos tiempos,
una mirada perdida frente al mar,
un estar conmigo misma en silencio,
unas manos que calman y
un grito que estalla siempre más adentro.
Soy las ganas de huir,
de romper los papeles,
de acabar con todo.
Soy la belleza del amor y la ternura,
soy el paso hacia adelante,
soy la búsqueda.

Homenaje al poeta peruano Jorge Eduardo Eielson (1924 - 2006)

Poesía en forma de pájaro...
"...No hay que olvidar que la metáfora de la red, al igual que la del nudo (y, evidentemente, no hay red sin nudos), es también la metáfora de la existencia. Desde la cadena de nudos en forma de espiral que constituye el ADN primordial de la vida, hasta el insondable paquete de nervios y neuronas..." (Eielson) 

Queremos flores hoy...


Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,
¡Qué poco es un solo día, hermanas, qué poco,
para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!
De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos
-toda la atropellada ruta de nuestras vidas-
deberían pavimentar de flores para celebrarnos
(que no nos hagan como a la Princesa Diana
que no vio, ni oyólas floridas avenidas postradas de pena de Londres)
Nosotras queremos ver y oler las flores.
Queremos flores de los que no se alegraron
cuando nacimos hembras en vez de machos,
Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris
Y de los que nos vendaron los pies
Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio
para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina
Flores del que se metió en la cama de noche
y nos tapó la boca para violarnos mientras nuestra madre dormía
Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado
Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas
Queremos flores del que nos condenó a muerte
forzándonos a parira riesgo de nuestras vidas
Queremos flores del que se protege del mal pensamiento
obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo
Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte
Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
Y nos encerraron por locas
Flores del que nos pega, del que se emborracha
Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes
Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos
Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras
Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género
Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.
Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy.
Cuánto nos corresponde.
El jardín del que nos expulsaron.

Gioconda Belli
8 de Marzo de 2007

HERMANA LOBA


Estará el bosque despierto por la noche
esperando los latidos de la poesía universal,
esa marea de susurros,
de corazones que sueñan...
Y será entonces,
hermana de sangres lejanas,
diosa de miel,
loba voraz,
que nuestro abrazo de espuma y musgo,
traerá la palabra del Amado
una vez más
y encenderá el cielo...

Germana... Ma Deva Aja
para Ali... Ma Prabodh Subasa

GODDESS PROTECTION CHANT... CANTO DE PROTECCIÓN DE LA DIOSA

The arms of the Great Mother ever surround me
The arms of the Great Mother ever surround me
I invoke the protection of Divine Mother's embrace
I invoke the protection of Divine Mother's grace

Los brazos de la Gran Madre siempre me rodean
Los brazos de la Gran Madre siempre me rodean
Invoco la protección del abrazo de la Divina Madre
Invoco la protección de la gracia de la Divina Madre

AULLIDOS

Tú, la de los bosques...
mujer que vives al final del tiempo
guardiana del alma...
que con danzante metamorfosis, tejes el destino de los seres
Enseñame el idioma de los sueños, de la pasión y la poesía...
Tú, vertiginoso misterio que precedes a la inspiración
escucho tu llamado en la savia de los árboles
desde la grieta entre los mundos.
Loba que cantas sobre los huesos...atraviesa ese portal
desde el dominio de los seres de la niebla hacia un segundo nacimiento.
Retorna del mundo subterráneo y suelta el deseo
muestra en el aullido de Hécate
tu áspero pelaje, tus garras
hambrienta del elixir de la vida...

Inspirado en el texto "Mujeres que corren con los lobos" de Clarissa Pinkola

palabras de ALI... mi hermana loba


EL ÚTERO... ESE JARDÍN SAGRADO




"El útero es una bolsa formada por haces de fibras musculares, con una puerta de salida, el cerviz, donde estos haces se concentran para poder cerrar la puerta herméticamente con el fin de sostener el peso del feto, de la placenta, del líquido amniótico, etc. contra la fuerza de la gravedad; y, al mismo tiempo poder abrirse hasta los famosos diez cm. para que salga el bebé a término.
La bolsa uterina integrada en el cuerpo de la madre fue un gran invento evolutivo que resolvió de forma prodigiosa la contradicción entre la consistencia del envoltorio protector para que crezca el embrión, y su salida al llegar a término (por ejemplo, los huevos de las aves no pueden ser más consistentes porque de otro modo el polluelo a término no podría romperlo para salir).
El tejido muscular es fuerte y al mismo tiempo elástico y flexible; elástico para albergar a la criatura según va creciendo, fuerte para apretar las fibras musculares del cuello y aguantar 10 ó 12 kgs. de peso contra la fuerza de la gravedad, y flexible para la total relajación y apertura de la salida.
Y todo esto con un dispositivo de cierre y apertura en el que participa un sistema neuroendocrino y neuromuscular, el cual a su vez depende de la sexualidad de la mujer.
Merelo-Barberá decía que este dispositivo no es otra cosa que el orgasmo y el proceso de excitación previa; en definitiva, que el orgasmo fue el invento evolutivo para accionar la apertura del útero.”

“En el colegio estudiábamos que los seres humanos somos animales racionales, y que era esta cualidad de seres ‘racionales’ lo que nos distinguía del resto de animales ‘irracionales’. Sin embargo, parece ser que lo que más nos distingue de las demás especies no es el conocido desarrollo del sistema neurológico humano, sino un gran desarrollo de la sexualidad. La sexualidad humana no tiene parangón ni en cantidad ni en calidad con la del resto de nuestros parientes animales.
Quizá, el gran desarrollo de la sexualidad humana, su gran capacidad orgástica, está relacionada con todo el paquete de transformaciones que se han asociado a la adquisición de la posición bípeda y que dieron lugar a nuestra especie. Porque al adquirir la hembra la posición erecta, y quedar el útero a merced de la fuerza de la gravedad, se hizo necesario un perfeccionamiento específico para el dispositivo de cierre y de apertura del útero.
No era una característica cualquiera de la especie; sino un cambio imprescindible para no desaparecer. La actividad sexual que supone un parto (que tiene unas bases neuro-endocrino-musculares similares en todas las mamíferas) se tuvo que hacer más intensa: más fibras musculares, más terminaciones nerviosas, más actividad fisiológica (y sexual) para cerrar y para abrir la boca del útero.”

"De alguna manera, las contracciones rítmicas de las fibras musculares uterinas, el latido orgásmico, tenía que tener un sentido, alguna misión en la función del útero de acoger el desarrollo embrionario.
Según la sexóloga francesa Maryse Choisy, que realizó en la década de los 70 un seguimiento con cuestionario, durante diez años, de la sexualidad de ciento setenta y cinco mujeres, el útero es el centro del sistema erógeno de la mujer y actúa como una caja de resonancia del placer. Choisy habla de un orgasmo cérvico-uterino que por lo general se confunde con el orgasmo vaginal, y que es el más intenso y de mayor placer que se extiende por todo el organismo:
“El orgasmo femenino auténtico no se produce ni en el clítoris ni en la vagina. Tiene su origen en el cuello del útero... El orgasmo cérvico-uterino… difiere radicalmente de todos los otros placeres en intensidad, en profundidad, en calidad, en ritmo sobre todo, en extensión. Es más difuso. Termina por abarcar el cuerpo entero.”

“Un día las chicas descubren solas, que el gesto de apretar los muslos o las nalgas, un poco más fuerte de lo habitual, les procura un orgasmo situado en alguna parte profunda de su interior.”

“Cuando una mujer empieza a excitarse sexualmente, el útero empieza primero a temblar, como una medusa suspendida en el océano. Y luego a latir, como un corazón, o como el cuerpo de una rana, como decían nuestras antepasadas, siendo cada latido el origen de una ola de placer.
Cuando se recupera en alguna medida la conexión neuromuscular con el útero, su latido se percibe durante el orgasmo, como una ameba que se encoge un poco para enseguida distenderse suavemente, distensión que se siente como un movimiento del útero hacia abajo, como un movimiento ameboide; o como el de un pez que se deslizase en el interior de la cavidad vaginal.
Sin embargo, la socialización de las niñas en la inhibición sistemática de las pulsiones sexuales, hace que dichas conexiones neuromusculares no se establezcan, y por eso nos hacemos adultas sin sentir o percibir el útero: es la socialización en la ruptura de la unidad psicosomática entre la conciencia y el útero, que decía Merelo-Barberá.”

“¡Cómo se entiende ahora el triple mandato encadenado de Yavé: el hombre te dominará, pondré enemistad entre ti y la serpiente (la representante en la antigüedad de la sexualidad de la mujer) y parirás con dolor! Verdadero cimiento de la civilización patriarcal.
Tras varios milenios de socialización en el triple mandato, cuando se aborda científicamente la sexualidad de la mujer, lo que se hace en realidad es abordar la sexualidad de una mujer que desde generaciones ya no vive según su deseo, y que se socializa en una desconexión corporal, con el útero espástico.
Entonces se toma la devastación como lo originario -¡como siempre!- y se define una sexualidad femenina que va del clítoris a la vagina, y se habla de orgasmo clitoridiano y de orgasmo vaginal.”

“Ambroise Paré dice concretamente que el deseo y el placer comienzan cuando el útero empieza a temblar (utiliza los verbos franceses ‘titiller’ y ‘frétiller’). Dice textualmente que los juegos amorosos previos a la cópula son necesarios… hasta que ella se embargue de deseos del macho, lo que sucede en el momento en que su matriz le tiembla. (Tant qu’elle soit éprise des désirs du mâle qui est lorsque sa matrice lui frétille).
El temblor del útero siempre es el comienzo de una excitación sexual. Es como un latido muy tenue y muy seguido, pero sostenido, que toma la forma de temblor en vez del oleaje con latido y ritmo más pronunciado. El proceso del orgasmo siempre empieza con temblor y se va convirtiendo en oleaje, lo mismo que la superficie del mar, que incluso cuando está más calmado, tiembla, y cuando empieza a soplar la brisa, el temblor va haciéndose pequeñas olas, y luego con el fuerte viento, se hacen las olas más grandes.
Y al igual que el mar, un útero suelto y relajado tiembla por cualquier cosa, como la medusa suspendida en el mar: cuando está grávido, y se deja llevar sutilmente por la fuerza de la gravedad; cuando menstrúa y tiembla al abrir un poco el cerviz.
Una mujer contaba que en los comienzos de su cuarto embarazo sentía la pesantez del útero hinchado como un foco de placer, y como si estuviera en un estado pre-orgásmico permanente.
Cuando el útero tiembla, irradia placer como una bombilla irradia la luz; y todo el cuerpo de la mujer va siendo invadido por la radiación, hacia abajo, hacia los muslos, y hacia arriba, el vientre, el torso, los pechos; y al igual que el imán imanta una barra de hierro, la irradiación de placer desde el útero, abarca todo el cuerpo y, en cierto sentido, lo transforma.”

Textos extraídos del libro “Pariremos con placer" de CASILDA RODRIGÁÑEZ BUSTOS.

PERMANENCIA DE LOS JARDINES

En el enrevesado espeso matorral de mis floraciones
has laborado embriagado de almizcles.
No hay almácigo desperdiciado en este amor
donde a diario te desafío
a que encuentres el brote más reciente.
Nunca dije que sería un jardín de senderos bien delineados.
Me constituí como un jardín tropical y húmedo
con especies imposibles de clasificar
pues siempre quise poner a prueba tus intenciones de jardinero
domador de plantas y exterminador de plagas.
Te he asaltado por los cuatro costados con enredaderas tumultuosas
Y hueledenoches de belleza mortífera
Y he abierto hojas como alas de sueños selváticos en los árboles plácidos
que sembraste alrededor de la casa.
En tu alcoba de macho cabrío introduje violetas africanas
y rodeé de jazmines indios los bordes de tus infranqueables ventanas
-esas que ahora el perfume traspasa con ruido de vidrios rotos-
¡Qué bien has soportado, mi amante, amadísimo, cuanta prueba te puse!
Dócil jamás, crezco ahora sin embargo sobre el techo de la casa
Y abrazo esta dulce, fogosa extensión que habitamos
La defiendo con cercos de espinas
Instalo surtidores
para que no la marchite
ni la más cruel de las estaciones.

GIOCONDA BELLI

Las primeras huellas...


Estás allí.
Estoy aquí.
Es necesario un puente que nos acerque y nos reúna en este espacio virtual.
Un puente que nos permita viajar por los distintos lenguajes, explorar, recorrer las huellas de otras mujeres que nos precedieron y dejar nuestras propias pisadas, únicas, irrepetibles...
Bits de información viajarán desde hoy entre nosotras llevando textos, imágenes y música; acercándonos a ese lugar de la psique donde aguarda nuestro yo instintivo... y se encuentra alojada la energía primordial de nuestra creatividad...
Juntas despertaremos la intuición, la imaginación, el asombro, una percepción del mundo y de la vida más amplia y más profunda, más cercana a nuestra auténtica naturaleza femenina...
Juntas descubriremos un lenguaje renovado que hecha raíces en el inconciente colectivo y nos permite elevarnos al vuelo de la conciencia... laberinto de significados múltiples, voces alquímicas, sonidos ancestrales...
Compartiremos el mapa que nos guíe en este bosque...
Traigo provisiones para el alma...
Juntas descubriremos los atajos o escondites, los lugares sagrados, los frutos comestibles, los remansos, las señales, los caminos recorridos por otras, y sobre todo aquel sendero que nos lleve a la espesura del bosque, impenetrable aún, invitándonos a su profundo abrazo de misterios...
Te invito a plasmar con palabras aquello que nuestro corazón descubra y a despertar juntas nuestro inmenso poder, en el proceso creativo que compartiremos.
Salgamos a buscar la palabra chamánica que nos transmute y nos renazca...
Al regreso del bosque y la escritura... ya no seremos las mismas...

“Si no sales al bosque, jamás ocurrirá nada y tu vida jamás empezará…”

Palabra de druida... Marosa Di Giorgio



Me gustaría que tratara de recordar el momento en que se pone a escribir. ¿Cómo es ese momento?

–Eso nunca existió. No tengo horas para escribir como otros escritores.

Cualquiera que la lea sabe que no. Pero quiero que hable del momento en que decide escribir.
–Todo empieza como un pequeño relámpago, una palabra que se adelanta, ornamentada; algo del pasado o del futuro que me cae en las manos. Hoy me desperté y hubo una palabra. No recuerdo cuál. Una palabra a partir de la cual nació un pequeño texto que tuve que escribir. Porque si no lo escribo, se va. No vuelvo a recordarlo.

¿Ha aprendido cosas sobre usted misma escribiendo?
–He descubierto. Cada cosa que escribo es un descubrimiento.

(De un reportaje realizado a Marosa Di Giorgio por María Esther Gilio, en el año 2000)

Espíritus del jardín...

Palabras... por Pablo Neruda, un hombre con Corazón...



"…Son las palabras las que cantan, las que suben y bajan.

Me posterno ante ellas…

Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito…
Amo todas las palabras. Las inesperadas… 
Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen…Vocablos amados. Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío…
Persigo algunas palabras…Son tan hermosas que las quiero poner en mi poema.
Las agarro al vuelo cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… 
Y entonces, las revuelvo, las agito, me las bebo, las trituro, las libero, las emperejilo…
Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola.
Todo está en la palabra. 
Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se colocó dentro de una frase que no la esperaba…
Tienen sombra, transparencia, peso, plumas. 
Tienen todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto trasmigrar de patria, de tanto ser raíces… 
Son antiquísimas y recientísimas. 
Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada… "

Palabras escritas por Pablo Neruda,
un Hombre con Corazón

Marosa di Giorgio... la druidesa del jardín



A veces, en el trecho de huerta que va desde el hogar a la alcoba, se me aparecían los ángeles. 

Alguno, quedaba allí de pie, en el aire, como un gallo blanco -oh, su alarido-, como una llamarada de azucenas blancas como la nieve o color rosa.
A veces, por los senderos de la huerta, algún ángel me seguía casi rozándome; su sonrisa y su traje, cotidianos; se parecía a algún pariente, a algún vecino (pero, aquel plumaje gris, siniestro, cayéndole por la espalda hasta los suelos...). 
Otros eran como mariposas negras pintadas a la lámpara, a los techos, hasta que un día se daban vuelta y les ardía el envés del ala, el pelo, un número increíble.
Otros eran diminutos como moscas y violetas e iban todo el día de aquí para allá y ésos no nos infundían miedo, hasta les dejábamos un vasito de miel en el altar.


Marosa Di Giorgio 

"Historial de las violetas"
1965

EN EL JARDÍN...

Si hubiera sido mariposa... Marosa di Giorgio

Si hubiera nacido mariposa ¿cómo sería? 

El cerebro diminuto, alado, puntos brillantes en la espalda, los pies de hilo, siguiendo a Mario, paso a paso, ala y ala, todo un día eterno, como la princesa del encanto, en la luna y en el sol, en la parra y en el sueño. 

Del tamaño de un rumor en sus pestañas, él me ve dormido, siente una mariposa por la frente, por los ojos. 
Y que ella ¡oh! le dice: Yo te quiero.
Y que agrega:
-Nada es verdad. Sólo eso.

Marosa Di Giorgio
"La flor de Lis"

En círculo... una ronda, una luna, un mandala...


Sentadas en círculo... Mujeres, amigas, compañeras, hermanas... Conocidas o extrañas... Nos reconocemos con la mirada y la sonrisa... 

Inicio la ronda de presentación con un ovillo de lana roja entre mis manos... 
Me nombro. Me escucho nombrarme. Esta soy yo... Germana... Cuento algo de mí... lo que en este momento me atrevo... lo que se asoma... Y luego le paso el ovillo a otra compañera... al azar... que también cuenta quién es... se descubre... Y suavemente...nos vamos abriendo al contacto con el otro... Las palabras nos acercan y el ovillo se desliza entre nosotras... de mano en mano... formando una red... una trama de miradas, sonrisas, sorpresas... Un tejido de cálida proximidad ... Recuerdo la historia de aquellas mujeres primitivas que menstruaban todas en la misma fecha... JUNTAS... Sabían que esos días eran especiales ... Se sentían más intuitivas, más creativas, más sabias... Sangraban al mismo tiempo y no sólo estaban en sintonía sus cuerpos sino también su energía femenina que se alimentaba, se sostenía, se acompasaba y fluía entre ellas al ritmo de la naturaleza... ¡CIRCULABA! y me detengo en esta palabra...
CIRCULABA... CIRCULAR... CÍRCULO...
Y de allí nace tal vez esta idea de sentarnos en círculo... para generar juntas este fluir de lo femenino... donde las cualidades que como mujeres poseemos... intuición,comprensión, cooperación, paciencia, contención, creatividad... circulen entre nosotras y nos permitan fortalecernos... Un círculo donde podamos sanarnos,cuidarnos, acompañarnos. Un círculo que nos alimente para hechizar,enamorar, dar a luz, sostener, arremeter, profundizar, dejar partir,crear,amar... Un círculo... Una ronda, una luna, una panza embarazada, un planeta, una cereza, un mandala... Un círculo para abrazar este espacio donde juntas podamos crear y crecer... Un círculo de abrazos ... Una estela infinita de corazones que se unen...

Germana

La Mujer Salvaje, fragmentos del libro "Mujeres que corren con los lobos" de Clarissa Pinkola Estés

"Los lobos sanos y las mujeres sanas comparten ciertas características psíquicas: una aguda percepción, un espíritu lúdico y una elevada capacidad de afecto. Los lobos y las mujeres son sociables e inquisitivos por naturaleza y están dotados de una gran fuerza y resistencia. Son también extremadamente intuitivos y se preocupan con fervor por sus vástagos, sus parejas y su manada. Son expertos en el arte de adaptarse a las circunstancias siempre cambiantes y son fieramente leales y valientes.
Y, sin embargo, ambos han sido perseguidos, hostigados y falsamente acusados de ser voraces, taimados y demasiado agresivos y de valer menos que sus detractores. Han sido el blanco de aquellos que no sólo quisieran limpiar la selva sino también el territorio salvaje de la psique, sofocando lo instintivo hasta el punto de no dejar ni rastro de él. La depredación que ejercen sobre los lobos y las mujeres aquellos que no los comprenden es sorprendentemente similar. Por consiguiente, fue ahí, en el estudio de los lobos, donde por primera vez cristalizó en mí el concepto del arquetipo de la Mujer Salvaje"

"La existencia de la Mujer Salvaje también se percibe a través de la visión; a través de la contemplación de la sublime belleza. Yo la he percibido contemplando lo que en los bosques llamamos una puesta de sol "de Jesús Dios". La he sentido en mi interior viendo venir a los pescadores del lago en el crepúsculo con las linternas encendidas y, asimismo, contemplando los dedos de los pies de mi hijo recién nacido, alineados como una hilera de maíz dulce. La vemos donde la vemos, o sea, en todas partes.
Viene también a nosotras a través del sonido; a través de la música que hace vibrar el esternón y emociona el corazón; viene a través del tambor, del silbido, de la llamada y del grito. Viene a través de la palabra escrita y hablada; a veces, una palabra, una frase, un poema o un relato es tan sonoro y tan acertado que nos induce a recordar, por lo menos durante un instante, de qué materia estamos hechas realmente y dónde está nuestro verdadero hogar."

Clarissa Pinkola Estés, "Mujeres que corren con los lobos"


POR

PALABRAS ENHEBRADAS ENLAZADAS ENREDADAS

Te propongo escuchar la canción POR, de Luis Alberto Spinetta...
explorar sus palabras...
naufragar en ellas sin temor...
escuchar dónde te resuenan...
descubrir cuál es el significado que encierran para vos...
qué imagenes te dejan evocar...
¿dónde te gustan?¿dónde te duelen?
¿son herida o caricia?
¿flecha o túnel?
¿risa o aleteo?
Sus palabras pueden devolverte momentos soñados...
pueden sembrarte emociones desconocidas...
cobijarte o desnudarte...
Por ello
te dejo sus palabras
para que enlaces las tuyas
y las escribas aquí...
enhebradas con el corazón...
enredadas con la luz de tus lunas...
dibujando tu alma y tu poema...

Por, de Luis Alberto Spinetta

árbol, hoja, salto, luz...
aproximación...
mueble, lana, gusto, pie,
té, mar, gas, mirada...
nube, loba, dedo, cal...
gesticulador...
hijo, cama, menta, sien...
rey, fin, sol, amigo...
cruz...
alga, dado, cielo, riel...
estalactita, mirador...
corazón...
hombre, rayo, felpa, sed...
extremidad, insolación...
parecer...
clavo,
coito,
Dios...
temor...
mujer...
por...

Por

LA MUJER DESCABEZADA... representación de la Gorgona en la poesía de mujeres


Si hay un elemento característico de la Posmodernidad es la definición de nuestro universo como simbólico. Definirlo como simbólico implica reconocer su carácter discursivo, por un lado, y constructivo por otro. Discurso y construcción son los dos ejes de un proceso continuo: nuestro universo es simbólico porque está construido por discursos.
A nuestra naturaleza biológica hemos superpuesto una capa cultural que nos envuelve determinando nuestras posiciones y relaciones. Naturaleza y Cultura son los dos campos en los que nos movemos. La Cultura es lo que hemos producido como especie y esa producción es el filtro a través del cual contemplamos la Naturaleza y, especialmente, nuestra propia naturaleza. Como seres simbólicos (semióticos, si se prefiere) no nos limitamos a vivir, sino que reflexionamos sobre nuestra existencia y para hacerlo utilizamos el filtro del Lenguaje.
El ser humano es el único animal que define y se define. “Definir” pasa a ser el elemento decisivo en el establecimiento de este universo simbólico en el que nos movemos. Y “definir” es, precisamente, la capacidad de reducir a discurso la naturaleza y generar una nueva naturaleza, que ya no es natural, sino cultural y social. Este proceso discursivo supone la conversión/traducción de lo que simplemente es a un sistema relativo de valores y símbolos. “Definir” pasa a ser, entonces, un acto político en toda su dimensión, puesto que determina las nuevas posiciones en el sistema. “Definir” es la actividad primera del ejercicio del poder.
Hay muchos tipos de poder. Estamos acostumbrados a la personalización del poder, a ponerle rostro, pero el poder es un elemento mucho más complejo. Concebir el poder como discurso, supone que para manifestarse no necesita de una voluntad, sino que le basta una cierta forma de inercia, la que acumula en nuestra Cultura, creándonos un contexto que es medio. Esto significa algo importante: que no solo usamos el poder, sino que el poder nos usa, que vivimos insertados en él a través de la Cultura. Nuestras acciones, nuestras palabras son prolongaciones de ese poder originario, primordial que actúa no sobre nosotros, sino a través de nosotros.
No es extraño que, una vez descubierto esto, gran parte del análisis contemporáneo en muchos campos se haya concentrado en el poder de los discursos y los símbolos, en cómo esos discursos se insertan en otros discursos que, poco a poco, camuflan su origen y se presentan como naturales.
El sistema cultural resultante es un entramado complejo cuyo fondo está constituido por una serie de relaciones primarias de las que se derivan el resto. Hanna Arendt señaló que cuando Platón y Aristóteles concibieron sus modelos políticos “tuvieron que basarse en ejemplos de relaciones humanas tomados del gobierno doméstico y de la vida familiar de Grecia donde el jefe de familia hacía las veces de «déspota», con un dominio indiscutido sobre los miembros de su familia y los esclavos de la casa”.
Así, durante siglos, muchas estructuras de poder se han presentado como herederas de una forma natural: la familia. De las relaciones de poder entre sus miembros se ha derivado ese carácter natural sobre el que se han sostenido dioses y reyes. Los dioses de la mayor parte de las religiones constituyen familias y su historia es la de sus disputas por el poder. Los dioses pueden establecer sus linajes a través de los humanos, ya sean como pueblos completos, descendientes de alguna divinidad o a través de algunos héroes que derivan su grandeza de la conexión familiar. En las religiones monoteístas, los seres humanos pasan directamente a ser hijos del Dios-Padre creador, lo que nos convierte a todos en “hermanos” e hijos eternos. Los reyes, por su parte, también han cumplido esa misma función paternal sobre los pueblos, basando su autoridad, reflejo y transmisión de la divina, en el mismo tipo de relaciones.
Obsérvese el doble movimiento del que estamos hablando, la circularidad del caso: los modelos familiares se proyectan sobre la divinidad/religión y el estado para después recibir desde la autoridad de ambos su ratificación. Es decir, el modelo familiar sirve para crear las instituciones y las instituciones refuerzan el modelo patriarcal. El Padre se proyecta sobre el Dios-Padre y el Dios-Padre-Estado ratifica la autoridad del Patriarcado. Si lo pensamos bien, no podía ser de otra manera; o, mejor aún, es la manera más eficaz de alcanzar el propósito deseado: la dominación, el mantenimiento de la autoridad y el poder. La sociedad patriarcal, independientemente de su localización geográfica o temporal, ha sido patriarcal precisamente por esta triple relación de apoyo mutuo: Dios, Rey, Padre.
El núcleo, por lo tanto, de toda argumentación debe buscarse en el interior de las relaciones familiares, en sus estructuras y funcionamiento. Como dijimos al principio, esta estructura relacional se transmite/repite en el tiempo, demostrándose más resistente que las políticas y las religiosas, que se han visto modificadas en diverso grado: más las políticas, menos las religiosas, en función de qué religión estemos hablando.
De toda esta relación, la gran perjudicada es la mujer. La figura autoritaria del “Padre” lo es a costa de los demás elementos de la familia: la esposa y los hijos. Los hijos varones crecen y pasan a ser depositarios de ese poder. La situación de la mujer, en cambio, no se modifica o lo hace apenas. Si sale de la casa paterna, lo hace para entrar en la del nuevo padre-marido o si no, como se solía decir, para sumirse en la perdición, forma de infierno en vida.
Estos elementos analizados son característicos de lo que se ha dado en llamar crítica a la Sociedad Patriarcal o simplemente al Patriarcado. Nuestra sociedad occidental, que ha avanzado más que otras en este sentido, gracias al esfuerzo sobre todo de muchas mujeres, manifiesta todavía esta estructura -en crisis, es cierto-, pero que se manifiesta a través de distintas formas de discriminación, violencias domésticas, etc. Las noticias que nos llegan desde otros espacios culturales sobre lapidaciones, encierros, prácticas aberrantes para la mujer, etc. nos hacen tomar conciencia tanto de lo que se ha recorrido como de lo que queda por recorrer.
Mi interés aquí es tratar de explicar por qué en ciertas autoras literarias, poetas, para ser más precisos, se ha retomado la figura de una Gorgona, Medusa, en concreto, para reivindicar la nueva condición del sujeto femenino. Este caso debe incluirse entre aquellos otros intentos que, desde distintos frentes artísticos, se han propuesto para realizar un desenmascaramiento de los mecanismos culturales. Es decir, aquello que apuntamos anteriormente: cómo los elementos culturales, especialmente los simbólicos por excelencia, son portadores, en este caso, del patriarcado o de su cultura. En una interpretación radical y extrema de la Cultura, podríamos entender que el conjunto de los discursos y formas simbólicas estarían cumpliendo una función de sostenimiento del orden a través, cada uno de ellos, de su propio campo. Esto nos lleva a un enfoque multifuncional de los objetos simbólicos: en un nivel específico cumplen el objetivo primario para el que han sido creados, pero en un segundo nivel, en la medida en que se insertan en la tradición, cumplen un objetivo general de sostenimiento del discurso y las estructuras patriarcales. Piénsese que este tipo de acusación es muy frecuente, por ejemplo, en ciertos anuncios publicitarios, películas, etc. que son denunciados por sus mensajes subyacentes. En muchos casos, ni los mismos autores son conscientes de ese segundo efecto cultural de refuerzo que su creación transmite.
En este sentido, la poesía de la que hablamos se plantea una función similar: una deconstrucción del sentido subyacente de determinadas formas culturales que han constituido el acerbo simbólico, narrativo y poético, occidental, ya sea a través de los mitos grecolatinos o de los cuentos populares, leyendas, etc.

La historia de la Gorgona Medusa
Según la mitología griega, tres eran las Gorgonas. Dos de ellas eran inmortales, Euríale y Esteno, y una de ellas mortal, Medusa, la gorgona por excelencia. De cabellos formados por serpientes y dientes de jabalí; tenía alas y sus manos estaban hechas de bronce. Medusa encarna lo horrendo, un horror que afecta tanto a los mortales como a los dioses. Su sola contemplación mata, petrificando a aquel que la mira. Solo Poseidón acepta unirse al ser horrendo.
Perseo, el héroe, parte a enfrentarse a ella y, para esquivar su mirada, se defiende con un escudo pulimentado como un espejo, que devuelve su mirada al monstruo. Aprovechando su sueño, Perseo corta la cabeza de Medusa y de su cuello sangrante surgirán los dos criaturas engendradas por Poseidón: Pegaso, el caballo alado, y Crisaor, que nacerá blandiendo una espada de oro.
¿Por qué Medusa?
Retomando la pregunta objetivo de este trabajo -por qué Medusa-, nos encontramos con que la obra de ciertas autoras asume la figura de lo horrendo como una forma emblemática de la condición de mujer. Mi interés por esta cuestión surgió con motivo de la escritura de una introducción para la antología de la poeta canaria Tina Suárez Rojas en la que la figura de la Gorgona juega un papel fundamental que orienta su producción poética. Tendremos ocasión más delante de referirnos a esta autora y su obra.
La idea general que manejaremos es que la búsqueda de una escritura propia puede realizarse desde la cultura existente si se introducen los elementos necesarios para llevar a cabo la anulación de los principios subyacentes, es decir, los patriarcales.
Para comprender este proceso de reconstrucción simbólica es mejor tratar de descomponerlo en los diferentes elementos estructurales que lo constituyen. Extraeremos sus principales componentes para ver su articulación.
1.- Lo horrendo.
En primer lugar, lo horrendo funciona como una marca de exclusión en sí misma. En un sistema simbólico, lo exterior y lo interior pueden ser intercambiables, lo uno es reflejo del otro; es decir, lo horrendo, elemento externo, representa lo interior. La gorgona Medusa representa aquello cuya sola contemplación produce la muerte.
En cuanto mecanismo de marca, lo horrendo es el resultado de una sanción externa: lo horrendo es horrendo a los ojos de los otros. Es una consideración de aquellos que apuntan primero para después retirar la mirada. Lo horrendo es el mal que causa el mal, aquello de lo que es necesario estar prevenido, la amenaza permanente.
2.- El combate masculino-femenino.
Otro aspecto importante constituyente del mito es su carácter agonístico. Lo horrendo es el elemento con el que hay que combatir. El héroe, Perseo, adquiere precisamente esa dimensión mediante la realización de un acto que resulte grandioso: la muerte de la gorgona Medusa. Asistido por los dioses Hermes y Atenea, Perseo, invisible gracias al casco de Hades, logra cortar la cabeza de Medusa con una hoz de hierro y huir con su trofeo, perseguido inútilmente por sus hermanas.
Resulta interesante la confluencia de apoyos en la tarea de Perseo. El héroe no está solo, sino que toda una serie de fuerzas de las divinidades se ponen a su lado para ayudarle a realizar su objetivo. Tenemos dos elementos importantes: a) el escudo pulido que, sostenido por Atenea, sirve de espejo y devuelve la terrorífica y paralizante mirada de Medusa; y b) la invisibilidad de Perseo gracias al casco de Hades. Gracias a estos dos elementos, Perseo puede vencer a Medusa.
Si nos damos cuenta, Medusa no muere en combate a manos de Perseo, sino por el efecto mortal de su propia imagen. Al igual que los otros pueden ser víctimas de su mirada, Medusa muere al contemplarse en el espejo. El arma letal es ella misma. El hecho de decapitarla ya no tiene más función que cumplir el compromiso realizado al rey Polidectes; la cabeza no tiene más que un valor de prueba. Es, pues, la astucia del héroe masculino la que acaba con el ser horrendo femenino.
Resumiendo estos elementos, tenemos un hombre invisible que actúa sobre el monstruo femenino matándola con su propia imagen especular.
Creo que la comprensión de estos elementos nos ayuda bastante para encontrar la respuesta a la pregunta que nos planteábamos: ¿por qué asumir la posición de Medusa desde una poesía de mujeres?
La explicación hay que elaborarla teniendo en cuenta que la representación femenina y de lo femenino ha sido desarrollada desde el presupuesto contrario: una belleza/virtud idealizada, platónica, de origen patriarcal, que la aleja de sí misma. El ideal poético femenino representa justo lo contrario de lo que Medusa representaba. Con sus versos, con sus poemas, con sus metáforas... los poetas han idealizado a la mujer y, a la vez, han construido una representación cultural que construye un sistema, un marco referencial. Es este marco referencial el que es rechazado, esta posición relativa la que se niega.
El que las mujeres abandonen el papel que los hombres tradicionalmente les han asignado y se dirijan hasta el extremo contrario debe ser analizado con cierto detalle. Cuando se asume la posición de Medusa se está produciendo un rechazo de la construcción poética tradicional de lo femenino en la medida en que se entiende como falsa, es decir, una posición que no representa a la mujer, sino la idealización que los hombres han realizado para ellas. 
Las mujeres que aparecen en la tradición poética2, quieren decirnos estas autoras, no somos nosotras; son imaginaciones vuestras. Pero esas mujeres imaginarias no son meras idealizaciones; son el resultado del sistema patriarcal. Son, además, modelos: modelos de belleza, modelos de virtud, modelos de comportamiento... Es a través de estos modelos como se crea el sistema posicional de la cultura. Por un lado las idealizaciones positivas; por el otro la concentración de los elementos negativos en la categoría de lo horrendo, el lado de Medusa.
Asumir la posición de Medusa, de la Gorgona, es resistirse a ser idealizada, primero, y negarse a seguir ese comportamiento derivado del ideal. El camino de Medusa es, pues, el camino de la mujer que busca ser mujer desde sus propios planteamientos, resistiéndose a ser dirigida y colocada. Medusa es, entonces, un lugar simbólico: una toma de posición y un punto de partida.
Situándose en ese espacio, la mujer asume que los elementos que constituían lo horrendo de su condición solo lo eran desde la perspectiva patriarcal. Se trata, pues, de bucear en lo que ha sido negado, en lo que se ha sido sancionado desde las normas socio-culturales.
El temor a ser Medusa, a estar en el lado de lo horrendo, se pierde y se convierte en motivo de indagación, de búsqueda de la propia identidad. Recordemos que el problema de la identidad femenina es constante en toda la reflexión crítica realizada por mujeres en los últimos dos siglos. La cuestión de desde qué punto pensarse, culturalmente hablando, ha sido central en cualquier reflexión al constatar que los lugares posibles eran lugares ajenos. La situación que se plantea es cómo generar un lenguaje, una teoría, un método, etc. propios, algo que pueda dar un resultado no sesgado. Se comprende, entonces, que el problema mismo de la escritura haya estado en el centro de la reflexión feminista desde hace décadas: ¿cómo escribirme, cómo describirme sin utilizar el aparato discursivo que me desfigura?
Una de las fórmulas elegidas para esto es, precisamente, la deconstrucción de los mitos y figuras constitutivas de nuestra tradición occidental. Medusa es un caso, pero no el único. Podemos citar, como ejemplo, los casos de la canadiense Margaret Atwood, en su poema Eurídice, en el que la protagonista dice sentirse mejor en el infierno y no necesitar que Orfeo vaya a rescatarla; o el caso también de la británica Angela Carter, con sus revisiones de cuentos populares, como Caperucita Roja, que reinterpreta con “En compañía de lobos”, texto que dio lugar a la celebrada película del irlandés Neil Jordan.
En todos estos casos, el material original -ya sean mitos, cuentos populares o cualquier otra forma literaria- es sometido a una labor deconstructiva dejando al descubierto el funcionamiento simbólico de los mecanismos patriarcales. De esta forma, la corriente crítica se distancia de la tradición asumiéndola y negándola en un mismo movimiento.

La Gorgona en la poesía de Tina Suárez Rojas
Tina Suárez es una poeta española, nacida en 1971 en Las Palmas de Gran Canaria. Reciente ganadora del premio de poesía Carmen Conde, es autora de cinco obras hasta el momento: Huellas de Gorgona (1996-98), Pronóstico reservado (1998), Una mujer anda suelta (1999), Que me corten la cabeza (2000) y, su última obra, El principio activo de la oblicuidad (2002). Es ganadora de los premios: “Esperanza Spínola” (1996), “Tomás Morales” (1996), “Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria” (1997), “Gabriel Celaya” (1999), mención honorífica del premio “Aula de Poesía de Barcelona” (1999) y, como señalamos, del “Carmen Conde” (2002) por su último libro. En unos meses, está prevista la publicación de una antología de su obra dentro de una colección de poetas canarias de este siglo.
Como habrá podido apreciarse, ya desde la primera obra, Huellas de Gorgona, Tina Suárez elige la figura de Medusa para marcar el desarrollo de su producción poética. La condición de mujer es el centro semántico de su obra y es esta figura, y sus distintas derivaciones, la que le permiten ir perfilando un sujeto cuya principal característica es el rechazo de la construcción femenina patriarcal.
La estrategia poética consiste, pues, en ir desmantelando las formas en las que la mujer ha sido encerrada como espejismo por la escritura masculina, en destruir los estereotipos que impiden el autorreconocimiento. Ella misma se definirá en uno de sus poemas como la “romanticida”, es decir, la que mata las falsas representaciones a través de una consideración tradicional de la mujer como ser sentimental opuesta al hombre, ser racional. El juego amoroso-poético convencional será abandonado en busca de nuevas formas de expresión que reflejen con más autenticidad al sujeto.
Para lograr esto, Tina Suárez recurre básicamente a la inversión carnavalesca, instrumento que le permite tomar las representaciones patriarcales e invertirlas mediante la parodia, la ironía, la cita recontextualizada, etc. Con esto, nos encontramos ante un lenguaje poético necesaria y justamente distinto, casi un lenguaje anti-poético que huye de cualquier trampa suministrada por la tradición.
Este doble movimiento de representación y voladura de los tópicos y figuras convencionales convierte la poesía de Tina Suárez en un juego lúcido no solamente poético, sino cultural. La poesía deja de ser falsa representación de sujetos falsificados por la cultura y pasa, bajo la máscara carnavalesca, a ser análisis lúcido de una realidad que lucha por emerger del fondo oscuro, análisis de una nueva realidad sin maquillajes ni luces embellecedoras.
La figura de la gorgona Medusa pasa a ser ese lugar simbólico, ese rol que representa la nueva versión de lo horrendo. Bajo esta categoría se recogen todas las negatividades a las que se somete a la mujer desde la infancia. Gorgonas son las niñas malas, aquellas que se distancian de las normas establecidas; gorgonas son las niñas ridiculizadas por ser diferentes; gorgonas son las que se niegan al amor tópico, a ser románticas sentimentaloides, las que se niegan a seducir con parpadeos; gorgonas, en fin, son las que buscan su camino traspasando esa línea imaginaria de lo aceptado y lo conveniente.
Para moverse por la poesía de Tina Suárez Rojas es necesario comprender que aquí los medios están al servicio de un fin más general: la construcción de un nuevo sujeto femenino. Esos juegos irónicos -esas frases tomadas de poemas, juegos, canciones o refranes...- mantienen una profunda unidad en su conjunto y son un revelador diario del tránsito del descubrimiento del malestar en la cultura patriarcal.
Hay algo más: se percibe un poso de soledad en gran parte de su obra. Medusa, recordemos, merecía el rechazo de todos ante su horrendo aspecto. Solo Poseidón, se nos cuenta, se acercó a ella. La Gorgona no espera príncipes azules; sabe que son un fraude; sabe que bajo esa apariencia amable se encuentran escondidas muchas tiranías, la invitación a muchas renuncias.
Lo horrendo de ser Gorgona la protege. La Gorgona sabe que el truco del espejo ya no funcionará; el conocimiento, la lucidez la han vacunado contra su propia imagen. Sabe ahora que esa imagen no es proyectada por su fealdad o maldad, sino que le ha sido creada por la mirada sancionadora de los otros; sabe ahora que la belleza y la fealdad residen en el ojo del que mira. De ahí que la mejor forma de reducir esa fealdad sea mostrarla en su dimensión humana. Hay autoinculpación precisamente para llegar a la liberación.
La petición que recoge el título de una de sus obras, Que me corten la cabeza, puede ser ahora comprendida en su rotundidad. El ritual mítico tiene que ser completado: solicitar la decapitación es ingresar en la libertad del nuevo orden, escapar al otro lado de la línea divisoria, la que clasifica a las niñas en buenas y malas, en bellas y feas, en sanas y enfermas... Ser decapitada es un rito de paso, un ceremonial de entrada en ese espacio simbólico y real que permite vivir la propia vida a sabiendas de que se vivirá en la incomprensión ajena, pero en la comprensión propia. Ser decapitada es entrar a formar parte de una nueva tribu, nómada, despatriada, diseminada, pero profundamente unida por el vínculo de la lucidez. Ser decapitada es, en fin, quemar las naves de la inautenticidad, romper la figura de porcelana, la vitrina que rodea a la mujer. 
En todos los libros de la autora existen poemas definitorios. Esos poemas son los que suponen la asunción de la Gorgona. Estos poemas se caracterizan por un carácter descriptivo, por una acumulación de elementos que reflejan menos experiencias que atributos. La expresión “he aquí” se repite en ellos dejando bien claro el carácter de la nueva presencia ante la que nos encontramos. El nuevo sujeto poético femenino que surge de los versos hace profesión de fe de su “gorgoneidad”, de su vinculación con lo horrendo.
La maldad que se exhibe orgullosamente en estos poemas se revela, de pronto, gracias al exceso y la acumulación, como inocente. A fuerza de acusarse, el poder que sancionó se nos muestra en su irracionalidad, y la mano que sostiene la vara o la piedra dispuesta a aplicar el castigo cae avergonzada.
Confesarse Gorgona es, entonces, liberarse de todo aquello que se había aceptado como malo o negativo. Autoinculparse es un acto de solidaridad retroactivo con el propio pasado y con las otras, las hermanas gorgonas, que, como nos dice la autora, “son las cientos de niñas/ viviendo a la deriva/ prohibidas desde siempre/ al otro lado de tu sangre.” (Rara avis, de Huellas de Gorgona, 1996)

Texto del Dr. Joaquín Mª Aguirre Romero Universidad Complutense de Madrid tomado del sitio: http://www.ucm.es/info/especulo/numero24/gorgona.html

HUELLAS DE GORGONA


Rara avis

«y yo oigo el canto de la lombriz
en el corazón de muchas niñas.»
F. G. Lorca 

las niñas raras
hermanita
las que llevan un corazón grosero
que enseña los dientes
pupilas fundidas y uñas
enterradas
feroces en la distancia
con toda la carne a cuestas
son las nenas que aprietan
los labios debajo de las sábanas
las que llegan los dedos
hasta la garganta
para tocarse fondo y la sonrisa adversa
clavándole alfileres
a la foto de piaget
enfermas de silencio y sanas
de amigdalitis
rebeldes por antojo
gorgonas en amores
pasiones llenas
de faltas de ortografía
rudísimas
como sotas de basto
la ternura heñida en los puños
desertoras de dios rotundas
y rabiosas de nada
abiertos los muslos
para mearse
d
e
p
i
e
lo insolente de la risa
en garabatos procaces
una inquietud sanguina
tienen pinta oh de sucias oh de histéricas
oh de amargadas
tiran piedras
al precipicio de su ombligo
llevan bajo la lengua
secretos aberrantes teñidos de sarro
(quién echara ese hambre a la calle
por una vida perra que lamiera los talones)
desatinadas
de incurable eidetismo
la locura amarilla
desde el jardín de infancia
huidas
del sueño
suicidado de un holandés demente
niñas insólitas
con ganas en desahucio
niñas de la ultrahistoria
en nombre del deseo
dueñas de todos los llantos
que son el canto
de sus lágrimas retorcidas
como lombrices que arden
las niñas raras
las del delirio especular
las de los vendavales profanos
escasas de buenos modales
mírate bien
hermana
son las cientos de niñas
viviendo a la deriva
prohibidas desde siempre
al otro lado de tu sangre

Tina Suárez Rojas