Soy luna y luciérnaga,
mujer hoguera y mar de palabras,
este intenso deseo de relámpagos,
esta brisa dorada,
esta flecha que danza.

Soy mar a cielo abierto,
ola deshecha que rompe en la orilla
y vuelve a nacer.
Soy ciclos de agua y luna
dejándolas hacer…
Soy águila surcando cielos
Audaz, intrépida, desafiante...
Vuelo alto hacia misterios
Me interno entre las nubes blancas
Compañera de soles y lunas...
Mutando...

Soy torrente desbordado que grita libertad,
volcán en erupción que goza al derramarse,
afán de manos que regalan caricias…
Soy soñadora incansable
buscando encauzar mi caudal

Soy fuego que alumbra
La oscuridad más completa
Espíritu… estrella… guía…
Anhelo del corazón que desea
Soy luz que acompaña
¡A quien la esperanza pierda!

Soy puro corazón que busca expandirse
Soy una fuente inagotable
de creación comprometida, conciente...
Soy pasión, soy alegría...
Soy tierra sin tiempo, soy eternidad.
Soy confianza para vencer al miedo que existe
en los rincones oscuros y fríos del bosque...

Soy sol latiendo en mi vientre
Luna nueva en danza de ancestras
Tambor sagrado en ritmo de rayo
Mandala girando, soy serpiente
Tierra sagrada, semilla ondulante

Soy la plenitud.
Útero andante,
preñado de mujer creciente.
Luna gestante de fémina luz.
El Gran Poema.
Y también
soy tú.

Soy todos los rincones de mi cuerpo
a los que todavía no accedí.
Soy cuerpo vivo, respirar fluido,
alma que brota en voz inesperada.
Soy pura vida.
Soy simiente poderosa, manantial ruidoso,
tierra fértil,
Soy... Soy!
y basta.

Poema creado por las integrantes del taller La Palabra Chamánica: Ger, Nancy, Viviana, La Maga, Susana, María Fabiana, Adriana, Pilar y Mixoleta.
¡Gracias hermanitas por la creatividad, el amor y el vuelo!
Germana
Germana