CANTEMOS LA PALABRA SALVAJE Y EL MISTERIO


No encontrarás aquí técnicas, recetas o instrucciones.
Sólo quiero acompañarte en un espacio que me resulta placentero transitar:
EL ESPACIO DE LAS PALABRAS.
Palabras que pueden crear otras realidades, palabras que rescatan brumas y silencios de nuestro inconciente,
palabras para sanar, despertar y abrir infinitas puertas,
palabras que en tu mano se vuelven gritos o canciones,
palabras que son el eco de todas las mujeres que nos precedieron,
palabras chamánicas que derriten miedos,
palabras para parirnos como mujeres nuevas.
Hoy como Dadoras de Vida, de Placer y de Sabiduría nos reconocemos Mujeres Sagradas.
Tenemos así la oportunidad de RENOMBRAR nuestro universo femenino para darle el significado real que encierra desde siempre y que siglos de cultura patriarcal han opacado o destruido.
De nosotras pueden nacer las palabras que nos curen, nos incendien y transmuten.
Hemos sido víctimas de palabras de otros que fueron usadas para engañarnos, someternos y teñir lo femenino de oscuridad y miedo.
Acaso cuando escuchas la palabra "menstruación" no evocas un desierto solitario, dolores grises, pero si en cambio te susurro: "Estoy con mi luna roja"
¿No sientes como yo la fuerza del universo que se precipita cada mes en nuestros cuerpos?
Luna roja.
Luna de sangre dadora de vida.
Luna de bruja poderosa.
Luna de sabio viaje interior.
Luna de rojizos atardeceres, que bañan mi cuerpo de fluídos profundos.
Luna roja.
Y entonces estoy aquí, para proponerte que renombremos nuestra historia de Evas sin nombre. 
Para que juntas busquemos las palabras que coloreen nuestro mundo sin culpas ni pecados.
Para que re-nombremos nuestro cuerpo y el de Ellos, para que re-signifiquemos el parir con alegría y nuestros cuerpos se colmen de seres y de flores.
Mi vagina amapola.
Mi útero de peces.
Mi orgasmo enredadera.
Agitemos palabras como hojas y llenemos de alma nuestros pasos por la tierra.
Cantemos la palabra transformadora, la poesía salvaje y el Misterio.
 
©Germana Martin

La bella imagen es de Gioia Albano.
http://www.albanogioia.com/
¡Muchas gracias!

LA PALABRA CHAMÁNICA: Propuesta de los Talleres de Autoconocimiento y Creatividad Femenina


Es en nuestro corazón salvaje, nutrido de ancestrales mensajes, donde podemos encontrar respuestas y otras visiones de la realidad.
Desde el núcleo del Yo instintivo, desde ese lugar de nuestra psique, lograremos conectarnos con la Fuerza Vital que nutre nuestra Creatividad y nuestra Sabiduría Femenina, para plasmar con nuestras propias palabras un mundo que nos refleje como mujeres nuevas.
De allí, el poder chamánico de la palabra, que se vuelve puente entre nuestros egos y ese nudo instintivo de energía primordial que nos abre todas las puertas para la transformación y la magia.
Y nace entonces la palabra como transformadora de la realidad y de mí misma; la palabra como puente que nos une con lo desconocido, lo inconsciente, lo negado, lo oculto, lo no dicho, lo temido, lo soñado.
Este acto creativo de la escritura se vuelve un acto sagrado, descubriéndose como un proceso de gestación pleno, desde lugares desconocidos de placer y fecundidad.
Es la palabra creadora, sanadora, chamánica, la que nos permitirá expresarnos, crear y recrear nuestro mundo, para parirnos con un alma, salvaje y libre.



Es a partir de contactarnos con narraciones, poemas, imágenes, música y vivencias vinculadas con nuestra esencia femenina como podremos llegar a nuestro mundo subterráneo, donde se encuentra la Mujer salvaje. Es ella la que despliega todas nuestras fuerzas femeninas, la que nos enfrenta con el misterio de ser nosotras misma y nos acerca a la realidad con una nueva mirada, una mirada de Loba Sabia. Entre otras propuestas recorreremos los siguientes temas:
-El reencuentro con la naturaleza instintiva femenina: Recuperar la Mujer Salvaje, la Voz de la que sabe.
-El útero como lugar sagrado para nuestra sexualidad. El útero como lugar fecundo para la creación. Visualizaciones. Resignificación de las palabras que nos conectan con el placer, con el deseo, con nuestro cuerpo.
-El depredador natural de la psique femenina, el boicoteador que todas llevamos dentro.
-La ciclicidad femenina y sus portales: menarquia, sexualidad, embarazo, parto, menopausia.
-El vínculo de pareja, el amor. Las transformaciones, renacimientos y muertes en cada relación. El miedo, la huida, el compromiso.
-Sanar la herida original con nuestra madre y nuestro linaje femenino.
-La búsqueda de la manada, la aceptación de ser diferentes.-El círculo de mujeres como espacio de encuentro, creatividad y sanación.
¡Y todo aquello que nazca del encuentro entre nosotras, del intercambio de las experiencias vividas por cada una, dejando fluir los viajes interiores y lejanos de nuestras almas sedientas de libertad, sueños y naturaleza!

¡Será un placer que integres el taller de Palabra Chamánica!
¡Un abrazo de lunas!

Germana

Arte: Atiyeh Zeighami 

¿POR QUÉ HE CREADO MIS TALLERES A DISTANCIA? por Germana Martin


Muchas veces me he preguntado por qué me he dedicado a crear -desde el cuerpo, las emociones, las ideas y el alma- estos espacios de encuentro con mujeres que habitan lugares tan lejanos, de edades tan diferentes, pertenecientes a culturas tan diversas y, por sobre todo, con historias de vida tan únicas e irrepetibles: mujeres de profundos y nutricios universos. ¿Cuál es la finalidad, el destino y el significado de mis talleres? Hoy tengo algunas respuestas que me gustaría compartir contigo. He creado estos talleres:

- Porque todas necesitamos reencontrarnos con nuestra profunda sabiduría femenina, con ese conocimiento ancestral que todas atesoramos y es parte de nuestro linaje, para sentirnos enteras, sin frustraciones, sin huecos de soledad o descontento, sin la penosa sensación de no saber quiénes somos o hacia dónde vamos.
- Porque las mujeres tenemos desiertos de dolor por sanar en nuestros cuerpos, porque las cicatrices deben florecer, porque el sufrimiento tiene que transmutarse en alas, porque renacer es posible una y otra vez.
- Porque todas necesitamos descubrir y aceptar nuestra propia sombra, nuestros miedos, nuestras dudas, nuestro lado oculto y, para ello, es bueno estar tomadas de la mano del saber y del amor de otras mujeres, de aquellas mujeres-espejo que nos reflejan y nos ayudan a comprender, transformar, aceptar, perdonar, soltar.
- Porque nuestra creatividad, nuestra intuición y nuestro saber más instintivo son las mejores herramientas que tenemos para conocernos, crecer, transformar nuestra vida y estar más cerca de todo lo que amamos cada día.
- Porque recuperar nuestras palabras, nuestra voz, nuestro coraje es el camino para decirnos y re-nombrarnos desde un lenguaje diferente y propio de nuestra naturaleza femenina, lejos de la desvalorización, la negación y el ocultamiento al que hemos sido sometidas.
- Porque en cada taller que he creado mi intención ha sido abrir una puerta a una nueva mirada de tu "ser mujer": más plena, más libre, más sana, más creativa, más auténtica.
- Porque somos nosotras quienes podemos gestar una nueva y poderosa realidad de sueños y alegría compartida.
- Porque, por sobre todo, quiero acompañarte en la más valiente, sincera y profunda aventura femenina: ¡Parirte a ti misma desde el amor, la creatividad y la confianza!
¡Un cálido abrazo para todas!


Germana Martin
Creadora y Coordinadora de la red Mujeres en Círculo y de los Talleres de Autoconocimiento y Creatividad Femenina Palabra Chamánica.

SI ESTÁS CONFUNDIDO, CELÉBRALO por Jeff Foster

Si estás confundido, celébralo. Porque en este momento eres libre de tener que saber, estás liberado de la carga de ser un experto. No hay ningún paso que dar de la confusión hacia la claridad; claramente ves la confusión, y así es que la claridad ya está aquí.

Si dudas, celébralo. Porque te has permitido seguir siendo curioso y no te has conformado con respuestas de segunda mano, ni te has estacionado en conclusiones anquilosadas. Eres libre de tener que sentirte seguro, el arma más poderosa que utiliza el ego.

Si sientes miedo, celébralo. Te estás moviendo hacia lo desconocido, abandonando el mundo familiar, el mundo agonizante, el mundo viejo. Estás parado frente a lo nuevo. El miedo y el entusiasmo están tan cerca, aquí. La ilusoria armadura del yo separado se está desmoronando; la vida está inundándolo todo.
Si sientes ira, celébralo. Siente su furia, su poder, el grito de un velociraptor. La vida está surgiendo a través tuyo, cruda, sin filtros. Estás a punto de encontrar tu canción, luchando por una causa con pasión, poniéndote de pie en nombre de aquellos que no tienen voz.

Si te sientes perdido, celébralo. En cada gran viaje, el héroe pierde su camino a veces. ¡Piérdete, y encuéntrate a ti mismo! Encuentra la presencia, el aliento, el latir del corazón ancestral. Atrévete a dar el paso gigantesco de no saber qué paso dar; un paso perfecto. Confía en el dudar también. Y tu camino te encontrará, momento a momento.

Si sientes tristeza, celébralo. No estás adormecido. No has cerrado tu corazón a lo indeseable. Estás completamente abierto a la vida, sensible. Esta vieja amiga ha venido a ti por ayuda. Ella no es un error. Ella sólo busca un poco de la calidez de tu presencia.
Si sientes que no puedes celebrar la vida, celébralo. Estás siendo honesto, estás diciendo la verdad de este momento, tus ojos están abiertos.

Jeff Foster
Arte: Leah Dorion

UNA VERDADERA SANADORA por Jeff Foster

Una verdadera sanadora no te sana; ella simplemente te refleja de vuelta tu capacidad innata de sanar. Ella es un reflector, o una transparencia amorosa.
Una verdadera maestra no te enseña; nunca te ve como intrínsecamente separado de ella. Simplemente te refleja de vuelta tu propio conocimiento interior, y te recuerda la inmensidad de tu ser. Ella es un espejo, un indicador.
Y el amor es el espacio en donde todo esto es posible; el amor sana, y aprendemos mejor en un campo amoroso, sin la amenaza del fracaso, sin castigo.


Jeff Foster
Arte: Leah Dorion

SÉ COMO EL CIELO por Jeff Foster

Sé como el cielo.
Mantente presente. Sé la presencia misma.
Sé lo que eres.
Deja que la lluvia, la nieve, la tormenta más feroz,
pasen, momento a momento.
Eres capaz de soportarlo todo.
Fuiste construido para vivir.
Respira en tu dolor.
Oxigena tu tristeza.
Invita a que tu presencia consciente se sumerja en tu rabia.
Confía en lo que hay aquí.
Confía en que pasará.
Confía en que tú permanecerás.
Confía en lo que siempre tienes.
Confía en que a veces
olvidas como confiar.
Confía en tus dudas.
Confía en lo que viene.
Confía en lo que se va.
Inhala.
Exhala.
Inhala.
Exhala.
Descansa en tu naturaleza inmutable.
Sé como el cielo.
Mantente presente. Sé la presencia misma.
Sé lo que eres.
Inmenso. Libre. Y excepcionalmente valiente.


Jeff Foster
Arte: Carl Gorman

ACEPTEMOS NUESTRO MEJOR ESFUERZO por Melody Beattie



No tenemos que hacer las cosas mejor de lo que podemos, nunca. Has las cosas lo mejor que puedas por el momento, luego déjalo ir. Si necesitamos volverlas a hacer, podremos hacerlas lo mejor posible en otro momento, después.
No podríamos hacer más ni mejor las cosas de lo que somos capaces de hacerlas en este momento. Nos castigamos a nosotros mismos y nos volvemos locos esperando más de lo que razonablemente podemos hacer mejor por ahora.
Esforzarse por la excelencia es una cualidad positiva.
Esforzarse por la perfección es autoderrotista.
¿Quién nos dijo que esperaba que hiciéramos y diéramos más? ¿Quién nos privó siempre de su aprobación?
Llega un momento en que sentimos que hemos hecho las cosas lo mejor posible. Cuando llegue ese momento, déjalo ir.
Hay días en que pensamos que hemos hecho las cosas mejor que nunca y el resultado puede ser inferior a lo que esperábamos. Deja ir esos momentos también. Vuelve a empezar mañana. Trabajemos hasta que se vuelva mejor lo mejor que podemos hacer las cosas.
Hay momentos para la crítica constructiva, pero si eso es lo único que nos damos a nosotros mismos, nos daremos por vencidos.
Concedernos autoridad y hacernos cumplidos a nosotros mismos no nos hará flojos. Nos nutrirá y nos hará capaces de dar, de hacer y de ser lo mejor.


Melody Beattie
"El lenguaje del adiós"
Arte: Amanda Cass

APRENDE A DECIR NO por Melody Beattie

Para muchos de nosotros, la palabra más difícil de decir es una de las más cortas y fáciles del vocabulario: No. Anda, dilo en voz alta: No.
No, fácil de pronunciar, difícil de decir. Nos da miedo caerle mal a la gente, o nos sentimos culpables. Podemos creer que un "buen" empleado, hijo, padre, cónyuge o cristiano nunca dice no.
El problema es que si no aprendemos a decir no, dejamos de caernos bien a nosotros mismos y a la gente a la que siempre tratamos de complacer. Quizá incluso lleguemos a castigar a los demás a causa del resentimiento.
¿Cuándo decimos no? Cuando realmente queremos decir no. Cuando aprendemos a decir no, dejamos de mentir. La gente puede confiar en nosotros, y nosotros podemos confiar en nosotros mismos. Pasan todo tipo de cosas buenas cuando empezamos a decir lo que queremos.
Si nos asusta decir no, podemos darnos algo de tiempo. Podemos tomarnos un descanso, ensayar la palabra y volver para decir no. No tenemos que brindar largas explicaciones por nuestras decisiones. Cuando podemos decir no, también podemos decir sí a lo bueno. Nuestros noes y nuestros síes empiezan a ser tomados en serio. Ganamos control sobre nosotros mismos. Y es entonces cuando aprendemos un secreto: que en realidad no es tan difícil decir "no".
Hoy diré no si eso es lo que quiero.


Melody Beattie
"El lenguaje del adiós"
Arte: Amanda Cass

APRENDE A DECIR SÍ por Melody Beattie

Hablemos de otra palabra importante: Sí.
Podemos aprender a decir Sí a a las cosas que nos hacen sentir bien, a lo que queremos, para nosotros mismos y para los demás.
Podemos aprender a decir sí a la diversión. Sí a las reuniones, a llamar a un amigo, a pedir ayuda.
Podemos aprender a decir sí a las relaciones sanas, a la gente y a las actividades que nos convienen.
Podemos aprender a decir sí a nosotros mismos, a lo que queremos y necesitamos, a nuestros instintos y a la guía de nuestro Poder Superior.
Podemos aprender a decir sí cuando sentimos que es correcto ayudar a alguien. Podemos aprender a decir sí a nuestros sentimientos. Podemos aprender a identificar cuándo necesitamos dar un paseo, tomar una siesta, que nos froten la espalda o comprarnos flores. Podemos aprender a decir sí al trabajo que nos gusta. Podemos aprender a decir sí a todo lo que nos nutre y alimenta. Podemos aprender a decir sí a lo mejor que pueden ofrecernos la vida y el amor.
Hoy diré sí a todo lo que me hace sentir bien y siento que es conveniente.


Melody Beattie
"El lenguaje del adiós"
Arte: Amanda Cass

DISFRUTE por Melody Beattie


La vida no es para soportarla, es para disfrutarla y abrazarla.
La creencia de que debemos encogernos de hombros y vivir una existencia de escasez y privaciones para tener nuestra "recompensa en el Cielo" es una creencia codependiente.
Y sin embargo, la mayoría de nosotros todavía tenemos temporadas en que la vida es estresante y reta a nuestra habilidad para soportarla. Pero en la recuperación estamos aprendiendo a vivir nuestra vida, a disfrutarla y a manejar las situaciones como vienen.
Nuestras habilidades de supervivencia nos han servido bien. Nos han acarreado en tiempos difíciles, de niños y de adultos. Nuestra capacidad para congelar sentimientos, negar problemas, privarnos a nosotros mismos y lidiar con el estrés nos han ayudado a llegar a donde estamos hoy.
Pero ahora estamos a salvo. Estamos aprendiendo a hacer algo más que sobrevivir. Podemos dejar ir conductas de supervivencia enfermizas. Estamos aprendiendo maneras nuevas, mejores, de protegernos y cuidar de nosotros mismos. Estamos libres para sentir nuestros sentimientos, identificar problemas y resolverlos, y darnos a nosotros mismos lo mejor. Estamos libres para abrirnos y sentirnos vivos.
Hoy dejaré ir mis habilidades para soportar y sobrevivir. Escogeré un nuevo modo de vivir, uno que me permita estar vivo y disfrutar de la aventura.


Melody Beattie
"El lenguaje del adiós"
Arte: Amanda Cass

DEJAR IR LA RESISTENCIA por Melody Beattie


No tengas tanta prisa por seguir adelante.
Relájate. Respira hondo. Sé. Permanece en armonía hoy. Guarda una actitud abierta. Hay belleza a nuestro alrededor y en nuestro interior hoy. Hay un propósito y un significado en el día de hoy.
El día de hoy tiene importancia, no tanto por lo que nos suceda, sino por cómo respondamos.
Deja que transcurra el día de hoy. Aprendemos nuestras lecciones, resolvemos cosas, cambiamos de una manera sencilla: viviendo plenamente nuestra vida hoy.
No te preocupes por los sentimientos, problemas o regalos del mañana. No te preocupes si podremos confiar en nosotros mismos, en la vida o en nuestro Poder Superior mañana.
Todo lo que necesitemos hoy nos será dado. Esa es una promesa, de Dios, del Universo.
Siente los sentimientos de hoy. Soluciona los problemas de hoy. Disfruta los regalos de hoy. Confía en ti mismo hoy, en la vida y en tu Poder Superior.
Adquiere el arte de vivir plenamente el hoy. De absorber las lecciones, la curación, la belleza, el amor de que disponemos hoy. No tengas tanta prisa por seguir adelante. No hay prisa. No podemos escapar; tan sólo posponemos. Deja ir los sentimientos; respira en paz y en curación.
No tengas tanta prisa por seguir adelante.
Hoy, no correré de mí mismo, de mis circunstancias o de mis sentimientos. Estaré abierto a mí mismo, a los otros, a mi Poder Superior y a la vida. Confiaré en que al enfrentar el hoy al máximo de mi capacidad, adquiriré las destrezas que necesite para encarar el mañana.


Melody Beattie
"El lenguaje del adiós"
Arte: Amanda Cass

SI TENEMOS CUERPO, SOMOS BAILARINES... Gabrielle Roth


Si tenemos cuerpo, somos bailarines. El poder para mover el cuerpo en ritmo está en nosotros. El poder para ser sensuales y tener orgasmos plenos mora en cada uno. El poder para estar en armonía con el ritmo de la vida, con sus olas y ciclos, nos pertenece por derecho propio. Este es el poder de ser, la presencia y el carisma que tanto deseamos.
A medida que liberamos el cuerpo para dar lugar alpoder de ser, empiezan a fluir todo tipo de sentimientos: antiguos, nuevos, oscuros y luminosos. Estar vivo es peligroso. Significa sentir, y sentir cosas que tal vez preferíamos no sentir o que creíamos que jamás sentiríamos. Estar vivo significa poseer un corazón y expresarlo. Al liberar el cuerpo, liberamos el corazón para que experimente el poder de amar.

Gabrielle Roth
Mapas al éxtasis. Enseñanzas de una chamán urbana
 

Arte: Holly Sierra

HONRO A MI CUERPO, SANANDO por Germana Martin



Honro mi cuerpo, sanando
Honro sus señales de dolor
Honro mi impaciencia, maestra implacable
Honro el descubrimiento de mi tiempo de curación
Me honro descansando en el silencio profundo de sus tejidos rasgados, cicatrizando.
Honro este florecimiento invernal de las heridas, 

renaciendo en la savia profunda y misteriosa de mi eterno amor.

©Germana Martin
abrazada a mí misma

Arte: Christien Dutoi

NO HABLES CON TU HIJA SOBRE SU CUERPO por María Montessori


No hables con tu hija sobre su cuerpo.

No hables con tu hija sobre su cuerpo, salvo para enseñarle cómo funciona. No hables con tu hija sobre su cuerpo. No le digas nada si ha perdido peso. No le digas nada si ha subido de peso. Si crees que el cuerpo de tu hija se ve genial, no lo digas. He aquí algunas cosas que puedes decirle en su lugar:

“¡Te ves muy saludable!”, es una muy buena opción.

¿O qué tal: “Te ves muy fuerte”? O: “Se nota que eres feliz : brillas”. Mejor aún: halaga algo en ella que no tenga nada que ver con su cuerpo.

Tampoco hagas comentarios sobre el cuerpo de otras mujeres. No. Ni uno solo; ni positivo ni negativo. Enséñale a ser amable con los otros, pero también a ser amable consigo misma.
No te atrevas a hablar sobre cuánto odias tu cuerpo frente a tu hija, o a hablar sobre tu nueva dieta. Mejor aún, no hagas dieta frente a tu hija. Compra comida saludable. Prepara comidas saludables. Pero, no digas “por ahora no estoy comiendo carbohidratos”. Tu hija no debe de pensar que los carbohidratos son malos, porque sentir vergüenza por lo que comes solo se traduce en sentir vergüenza de ti misma.


Anima a tu hija a correr porque eso la hace sentirse menos estresada. Anímala a subir montañas porque no hay ningún lugar mejor para explorar su espiritualidad que la cima del universo. Anímala a surfear, a escalar paredes o a andar en bicicleta de montaña porque la atemoriza, y eso a veces es algo bueno.
Ayuda a tu hija a amar el fútbol, a remar o el hockey, porque los deportes hacen de ella una mejor líder y una mujer más segura de sí misma. Explícale que no importa qué edad tenga, nunca dejará de necesitar saber jugar bien en equipo. Nunca le hagas jugar o practicar un deporte que no adore por completo.


Demuéstrale que las mujeres no necesitan de un hombre para mover muebles. Enséñale a cocinar. Herédale la receta de tu mamá de ese pastel de café de Navidad. Herédale tu amor por pasar tiempo al aire libre.
Quizá tú y tu hija tengan muslos gruesos o una caja torácica ancha. Es fácil odiar estas partes del cuerpo tan lejos de la talla cero. No lo hagas. Dile a tu hija que, si quiere, con sus piernas puede correr un maratón, y que su tórax no es otra cosa que un buen estuche para cargar unos pulmones fuertes. Puede gritar, puede cantar y puede levantar el mundo, si quiere.


*Recuérdale a tu hija que lo mejor que puede hacer con su cuerpo es usarlo para mover su hermosa alma.*

María Montessori
Arte: Erika Husselmann

SOMOS SANADORAS ESPIRITUALES... por Marianne Williamson


"Somos sanadoras espirituales vestidas con disfraces mundanos. Tratamos de encontrar un marco masculino para nuestros poderes femeninos, pero no sé muy bien por qué. Debemos dirigir con el poder de nuestra inteligencia femenina y permitir que surjan nuevas profesiones a su alrededor. Primero, hemos de comprometernos de corazón a sanar el mundo, entregarnos a la idea de que hemos nacido mujeres para hacerlo. Esta toma de conciencia libera un poder que se abre paso a través de la confusión y las energías más bajas del mundo, para crear las circunstancias que nos ayuden en nuestra tarea más elevada.
Conozco a muchas mujeres que ya viven en sintonía con su radar femenino, al mismo tiempo que están entregadas a profesiones mundanas. Forjan caminos de participación femenina en la danza del mundo. Conocen el propósito fundamental de su carrera, el mismo que el de su cuerpo y sus relaciones: hacer el trabajo de la Diosa, hacer lo que puedan para dar a luz un mundo nuevo. En última instancia no importa si creamos una empresa, cuidamos un niño, producimos una película o preparamos una sopa. Lo que de verdad importa es que lo hagamos con amor."


Marianne Williamson
El Valor de lo Femenino
Arte: Tascha Parkinson

EL VIAJE DE LA MUJER HEROÍNA. ENTREVISTA CON MAUREEN MURDOCK (psicoterapeuta junguiana y educadora)



Todo empieza con una sensación de vacío, un sentimiento de vacío común en todas las mujeres de este tiempo “que las hace sospechar que su naturaleza femenina, al igual que Perséfone, se ha ido al infierno”. Este es el punto de partida del trabajo de Maureen Murdock, cuya obra “Ser Mujer. Un Viaje heroico” ha conseguido inspirar a miles de mujeres en todo el mundo y es un best seller internacional.

Murdock es escritora, psicoterapeuta junguiana y licenciada en terapia familiar, especializada en Desarrollo Humano. En su trabajo como terapeuta de mujeres, observó en ellas una pauta de insatisfacción constante por los éxitos profesionales, que describían como una sensación de aridez o vacío, de muerte espiritual, junto con la pregunta ¿para qué sirve todo esto?. Según la psicoterapeuta norteamericana, es aquí cuando se revela la búsqueda de la mujer hoy en día, la búsqueda del abrazo a su naturaleza femenina, de aprender a valorarse como mujer y a curar la herida de lo femenino. Se trata de un profundo viaje interior cuyo punto de llegada es un ser humano integrado, equilibrado y completo. Maureen Murdock representa este proceso como un viaje mítico que, en parte, evoca al modelo de búsqueda heroica descrita por Joseph Campbell, pero con etapas y lenguaje peculiares y propios para las mujeres.

Este proceso se inicia cuando la mujer rechaza su naturaleza femenina, identificada por miles de años de patriarcado como pasiva, voluble, débil, inferior, dependiente, demasiado emotiva e improductiva. En su afán por librarse de estas asociaciones negativas, las mujeres se han ido identificando progresivamente con los valores masculinos de nuestra cultura, generando un desequilibrio interno dentro de sí que las ha dejado marcadas y heridas. Así, muchas mujeres que han hallado reconocimiento en una sociedad dominada por los hombres, al final, éste “éxito” les ha resultado insuficiente e, incluso, destructivo. El hecho de tomar conciencia de todo esto, permite a la mujer reconectarse de nuevo con lo femenino, hasta alcanzar su plenitud personal.

Y, ¿cómo describe Maureen Murdock todo este proceso? En primer lugar, el viaje comienza con la búsqueda de la identidad de la mujer (puede producirse por muchas circunstancias: una enfermedad o un accidente, el final de una relación, la muerte de un padre o un hijo, un sueño frustrado, insatisfacción, etc.), cuando el “viejo ser” ya no vale y la mujer empieza un descenso hacia su interior, un camino de vagar sin rumbo, de pena y de rabia, de destronar reyes, de buscar los pedazos perdidos de una misma y de encontrarse con la sombra femenina. En este período, se empieza a curar la herida que resultó del rechazo inicial de lo femenino, la ruptura madre/hija, y se comienzan a nutrir los propios sentimientos, la intuición, la sexualidad, la creatividad o el sentido del humor. Y, también, las ganas de hacer proyectos creativos, de conectar con la naturaleza, de descubrir el cuerpo y de disfrutar de la compañía de otras mujeres. Es una etapa de decisiones.

EL CENTRO DE LA CRUZ por Paule Salomon



¿Y si el resplandor espiritual descansa en lo más recóndito del sexo y del vientre de la mujer? ¿Y si le corresponde a ella hacerlo surgir de las mutilaciones y las culpas? La sacerdotisa reconocida deja entonces paso a un nuevo sacerdote, no el de la castración y el hábito, sino un hombre de una inmensa dulzura aliada con su fuerza, capaz de acoger a una mujer y dejar que ella lo acoja para compartir el infinito del amor. El trayecto del amor romántico al amor consciente abre el camino a una nueva espiritualidad.

LAS MUJERES GUARDIANAS
En la gran empresa de laminado de la era patriarcal, la mujer no sólo ha sido despojada de todo valor y sometida al yugo, a la ley de lo masculino; también ha perdido su valor como iniciada o, al menos, lo ha sumergido en las aguas del inconsciente. Como Blancanieves o la Belladurmiente, es la princesa dormida, protegida de un destino más funesto merced a ese mismo sueño. Duerme y vela a un tiempo, como la semilla enterrada en el suelo durante las heladas del invierno, y aguarda la primavera de su alma. La mujer se resguarda y deposita en lo más hondo de su corazón el mensaje del amor, y nadie sabe quién vendrá a liberarla. Es la historia del Grial y de los caballeros que buscan la copa de la feminidad, el vaso sagrado.
Sin embargo, los caballeros de la Mesa redonda desaparecieron en el horizonte. No volverán, pues no compete a los hombres salvar el alma enferma del mundo, enferma por falta de amor. Las mujeres empiezan a saber que el caballero, el príncipe esperado, surgirá en ellas, y que la espera ha de sufrir una conversión: de exterior a de pasar a ser interior.
Se escucha una música muy lejana, aún quejumbrosa, doliente y disonante. La de las mujeres que se alzan y se despiertan en un ballet incierto. Estas mujeres, ¡qué incompletas y mutiladas están! ¡Cómo se buscan, se autodestruyen y se destruyen entre ellas, ignorantes de su belleza y hermandad! Sin embargo, las manos se levantan, se unen, esbozan la forma de una copa, hacen nacer un sol. Ese sol palidece y parece que va a desaparecer, pero de nuevo brilla por encima de las cabezas. Los cantos se hacen más melódicos, más poderosos. Una ola cae como lluvia fecundante sobre la sedienta humanidad. El canto del ser se extiende e irriga todas las almas. La esperanza de este mundo está en manos de las mujeres.


SOY MUJER por Alejandra Pizarnik


Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y corazón guerrero.

Alejandra Pizarnik
Arte: Margarita Sikorskaia

DEJA IR LA URGENCIA por Melody Beattie



Una cosa a la vez.
Eso es todo lo que tenemos que hacer. No dos cosas a la vez, sino una cosa hecha en paz.
Una tarea a la vez. Un sentimiento a la vez. Un día a la vez. Un problema a la vez. Un paso a la vez.
Un placer a la vez.
Relájate. Deja ir la urgencia. Empieza calmadamente ahora. Toma una solo cosa a la vez.
¿Ves cómo todo se arregla?
Hoy haré en paz una sola cosa a la vez. Cuando tenga dudas haré primero lo primero.


Melody Beattie
El lenguaje del adiós
Arte: Lucy Campbell

FORTALEZA por Melody Beattie


No siempre tenemos que ser fuertes para ser fuertes. A veces, nuestra fortaleza se expresa siendo vulnerables. A veces, necesitamos deshacernos en pedazos para rehacernos, y seguir sobre el camino.
Todos tenemos días en que no podemos empujar más duro. En que no podemos contener las dudas en nosotros mismos, en que no podemos dejar de concentrarnos en el miedo, en que no podemos ser fuertes.
Hay días en que no podemos concentrarnos en ser responsables. Ocasionalmente, no queremos quitarnos el pijama. A veces, lloramos delante de los demás. Exponemos nuestro cansancio, nuestra irritabilidad o nuestra ira.
No tienen nada de malo esos días. No tienen nada de malo. Parte de cuidar de nosotros mismos significa darnos permiso de "deshacernos" cuando lo necesitamos. No tenemos por qué ser torres perpetuas de fortaleza. Somos fuertes. Lo hemos probado. Seguiremos siendo fuertes aunque tengamos el valor de permitirnos sentirnos temerosos, débiles y vulnerables cuando necesitamos experimentar esos sentimientos.


Melody Beattie
El lenguaje del adiós
Arte: Olesya Serzhantova

CONEXIÓN ENTRE MUJERES por Anne Wilson Schaef


Como mujeres, tenemos una gran capacidad de conexión unas con otras. Nos han educado para ser competitivas con otras mujeres y verlas como enemigas y competidoras.
También hemos sido educadas para ver a las demás mujeres como inferiores y se nos ha dicho que, si queríamos salir adelante, necesitábamos identificarnos con los hombres, o incluso volvernos como ellos o ser como ellos quieren que seamos. Todo ha sido muy confuso. Frecuentemente nos hemos sentido solas y aisladas.
Un factor principal de nuestra curación ha sido reconocer que somos mujeres y buscar la conexión con las demás. Nos vemos reflejadas en sus historias, y nuestra soledad cambia entonces en sentimiento de relación.
No estoy sola. Otras mujeres comparten mis experiencias. Curación y actitud de conexión son lo mismo.


Anne Wilson Schaef
Meditaciones para mujeres que hacen demasiado
Arte: Leticia Banegas

CANCIÓN DEL YO: LA ABUELA por Alma Luz Villanueva


Rodeada por mis escudos estoy.
Rodeada por mis hijos estoy.
Rodeada por el vacío estoy.
Soy el vacío.
Soy la matriz de la memoria.
Soy la oscuridad floreciente.
Soy la flor, carne primera.

En la oscuridad total habito-
-allí, contemplo el despliegue de la creación allí,
sé que empezamos y acabamos-
-sólo para empezar, una y otra vez-, otra vez.
En esta oscuridad estoy volviéndome,
volviéndome hacia un nacimiento:
el mío -una abuela recién nacida soy, mamando luz.
La serpiente del arco iris me cubre, de la cabeza a los pies,
en círculos sin fin -me cubre,
para que pueda yo vivir siempre, en esta forma u otra.
La piel que deja atrás resplandece con la pregunta,
con la respuesta, con la promesa:
«¿Te acuerdas de mí?»
«Siempre soy mujer.»
«La carne es flor, para siempre.»

Entro en la oscuridad, para entrar en el nacimiento,
para vestirme con el arco iris,
para oírla sisear con fuerza, claramente,
en mi oído interior: amor.

Estoy girando en espiral, estoy dando vueltas,
estoy cantando esta Canción de la Abuela.
Estoy recordando para siempre, de donde somos.

Alma Luz Villanueva
"Espejo del yo" , Christine Downing y Otros.
Imagen: Abuela Margarita, fotografía tomada de la Web.

DEL AMOR HUMANO por Robert A. Johnson


La gente queda tan hastiada de los ciclos y callejones sin salida del romance, que comienza a preguntarse si existe algo que sea "amor". Pues sí, existe. Pero a menudo debemos efectuar cambios de actitud muy profundos antes de poder apreciar qué es el amor y hacerle un espacio en nuestras vidas.
El amor entre seres humanos es una de las realidades absolutas de la naturaleza humana. Del mismo modo que el alma - Psique - era una de las deidades del panteón griego, también lo era el amor: se llamaba Eros. Los griegos entendían que, como un arquetipo del inconsciente colectivo, el amor era a la vez eterno y universal en la humanidad. Para ellos, eso bastaba para considerarlo un dios.
Dado que el amor es un arquetipo, tiene un carácter propio, trazos específicos, su propia "personalidad". Igual que un dios, el amor se comporta en el inconsciente como una "persona", un ser separado de la psique. El amor se diferencia del ego; el amor existía antes de que le ego ingresara al mundo. Cuando mi ego parta, el amor seguirá aquí. No obstante, el amor es algo o "alguien" que vive dentro de cada cual. El amor es una fuerza que actúa desde adentro, permite que el ego mire fuera de sí mismo, para ver a nuestros semejantes como algo a ser valorado y tratado con cariño, no apenas algo para ser usado.
Por lo tanto, cuando digo que "amo", no soy yo quien ama sino, en realidad, es el Amor que actúa a través de mí. El amor no es algo que hago sino algo que soy. El amor no es un quehacer sino un estado del ser: un vínculo, una ligazón con otro ser mortal, una identificación con él o ella que simplemente fluye dentro de mí y a través de mí, independientemente de mis intenciones o mis esfuerzos.

ENTREVISTA A MARION WOODMAN SOBRE ADICCIÓN Y ESPIRITUALIDAD


Rachel V: En La Virgen embarazada usted habla de cómo la curación tiene que venir a través de la herida. Esa paradoja me recuerda los comentarios de Cristo acerca de cómo los débiles pueden confundir a los fuertes.

Marion: El débil confunde a los fuertes. El yo consciente puede saber exactamente lo que quiere, puede moverse en la dirección correcta a lo largo de toda la vida de manera muy fuerte, dirigido a un objetivo y en un camino ambicioso, pero inconscientemente, un lado infantil de la personalidad puede abatir al yo. De hecho, hundirá al yo, a menos que esto se reconozca.
El lado débil es el lado adictivo, así que sólo funcionará el tratamiento con ese lado inmaduro / infantil que el individuo es en última instancia. La cadena es tan fuerte como lo sea su eslabón más débil. Es ese lado débil el que está involucrado con la divinidad, tal como yo lo veo. Esa parte infantil tan incontrolable, tan exigente y tan tiránica, es al mismo tiempo la que trae alegría y creatividad a la vida. Es el alma que no será silenciada. Enterrada en la materia, anhela el espíritu. Un anhelo de alcohol simboliza un anhelo de espíritu. Piense en los griegos con Dionisos, el dios de la vid. La intoxicación y la experiencia trascendente con el dios estaban íntimamente conectadas.
Piense en el simbolismo en la misa cristiana, donde el vino se convierte en la sangre de Dios y el pan en el cuerpo de Dios, el espíritu y la materia. Los alcohólicos anhelan el espíritu por estar tan sumidos en la materia, pero cometen el error de concretar esa búsqueda en el alcohol. Tal vez si ellos realmente entendieran lo que anhelan y pudieran entrar en el reino de la imagen, el reino del alma, entonces algo muy diferente podría comenzar a suceder.
¿Qué es esta terrible hambre en una adicción? Es como si toda nuestra civilización estuviera alimentando el hambre, no para satisfacernos, sino para hacernos más hambrientos. Ese es el sentido del “Yo quiero más, más, más de todo”. En los trastornos de alimentación, anorexia, bulimia, usted encuentra la misma impulsividad. Los adictos hacen todo lo posible para disciplinarse a sí mismos y pueden hacer un muy buen trabajo de 7 de la mañana a 9 de la noche. Luego se van a dormir. La fuerza de su yo se viene abajo y de repente emerge el inconsciente. Tan pronto como hace erupción el inconsciente con todos sus impulsos instintivos, el yo pierde el control. A continuación, la adicción se convierte en un tirano. Su voz es la de un niño perdido muerto de hambre: “Yo quiero, yo quiero, yo quiero, y voy a tener.” Hay una instancia de lo débil que confunda al fuerte.

CONSEJOS PARA LA MUJER FUERTE por Gioconda Belli


Si eres una mujer fuerte
protégete de las alimañas que querrán
almorzarte el corazón.
Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra
Se visten como culpas, como oportunidades,
como precios que hay que pagar
Te hurgan el alma;
meten el barreno de sus miradas o sus llantos,
hasta lo más profundo del magma de tu esencia
no para alumbrarse con tu fuego
sino para apagar la pasión
la erudición de tus fantasías.
Si eres una mujer fuerte
tienes que saber que el aire que te nutre
acarrea también parásitos, moscardones,
menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre
y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.
No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca
a negarte la palabra, a esconder quien eres,
lo que te obligue a ablandarte
y te prometa un reino terrestre a cambio
de la sonrisa complaciente.
Si eres una mujer fuerte
prepárate para la batalla:
aprende a estar sola
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo,
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta,
a nadar contra corriente.
Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto.
Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo,
rodealo de fosos profundos,
sin olvidar anchas puertas y ventanas.
Es menester que cultives enormes amistades
que quienes te rodeen y quieran, sepan lo que eres;
que te hagas un círculo de hogueras
y enciendas en el centro de tu habitación
una estufa siempre ardiente
donde se mantenga el hervor de tus sueños.
Si eres una mujer fuerte
protégete con historias y árboles,
con recetas antiguas de cantos y encantamientos.
Has de saber que eres un campo magnético
hacia el que viajarán aullando clavos herrumbrados
y el óxido mortal de todos los naufragios.
Ampara.
Pero amparate primero.
Guarda las distancias.
Constrúyete. Cuidate.
Atesora tu poder.
Defiéndelo.
Hazlo por ti.
Te lo pido en nombre de todas nosotras.
Gioconda Belli

Arte: Mucha Kachidza

MI TAREA...


"Mi tarea consiste en despertar poder en las personas por medio del proceso creativo. Doy por supuesto que todas las personas son como yo: quieren despertar, liberarse. Liberar el cuerpo para experimentar el poder del ser. Expresar el corazón para experimentar el poder del amor. Vaciar la mente para experimentar el poder del autoconocimiento. Despertar el alma para experimentar el poder de ver. Encarnar el espíritu para experimentar el poder de sanar."
Gabrielle Roth

La bella imagen es de Arla Patch

LA HEROÍNA DE HOY por Maureen Murdock


"La tarea de la heroína de hoy, a medida que nos acercamos al milenio, es extraer el oro y la plata de la mina de sí misma. Debe desarrollar una relación positiva con su hombre de corazón y hallar la voz de su mujer sabia para sanar su alejamiento de lo femenino sagrado. Al honrar su cuerpo y su alma así como su mente, cura la brecha que existe entre ella misma y la cultura. Las mujeres de hoy están logrando el valor de expresar su visión, la fuerza para establecer límites y están dispuestas a hacerse responsables de sí mismas y de los demás de una forma nueva. Están recordando a la gente sus orígenes, la necesidad de vivir velando, y su obligación de preservar la vida en la tierra."

Maureen Murdock 

"Ser mujer. Un viaje heroico"
Imagen: Colette Calascione

RECUPERAR EL MISTERIO FEMENINO DE LA CREACIÓN, por Llewellyn Vaughan-Lee.



LA MATRIZ DE LA CREACIÓN

Lo femenino es la matriz de la creación. Esta verdad es algo profundo y elemental, y toda mujer la conoce desde las células de su cuerpo, desde la profundidad de su instinto. La vida surge de la substancia de su propio cuerpo. Las mujeres pueden concebir y dar a luz, ser partícipes del mayor misterio, que es traer un alma al mundo. Y, no obstante, nos hemos olvidado, o se nos ha privado, de la profundidad de este misterio, de cómo la luz divina del alma crea un cuerpo en el seno de la mujer, y de cómo las mujeres participan en este misterio, entregando su propia sangre, su propio cuerpo, a aquello que va a nacer. El enfoque de nuestra cultura en un Dios incorpóreo, trascendente, ha dejado a las mujeres despojadas, negándoles el carácter sagrado de este sencillo misterio de amor divino.

De lo que no nos damos cuenta es de que esta negación patriarcal no sólo afecta a todas las mujeres, sino también a la vida misma. Cuando negamos el misterio divino de lo femenino, también le estamos negando algo fundamental a la vida. Estamos separando la vida de su núcleo sagrado, de la matriz que alimenta a toda la creación. Separamos nuestro mundo de la única fuente que puede sanarlo, alimentarlo y transformarlo. La misma fuente sagrada que nos dio la vida a cada uno de nosotros es necesaria para darle significado a nuestras vidas, para alimentarlas con lo que es verdadero, y para revelarnos el misterio, el propósito divino de estar vivos.

CÓMO ELEGIR UN COMPAÑERO PARA UNA RELACIÓN DE TODA LA VIDA, por CLARISSA PINKOLA ESTÉS.


1- Elige a alguien como si fueras ciego. Cierra los ojos y observa qué puedes sentir de esa persona, de su gentileza, su lealtad, su comprensión, su devoción, su habilidad para ocuparse de ti, su habilidad para cuidar de sí mismo como un ser independiente. En nuestra cultura nos basamos mucho en lo que vemos con nuestros ojos externos. Pero cuando miramos al objeto de nuestro amor, es mucho más importante lo que vemos con los ojos cerrados.

2- Elige a alguien que tenga la habilidad de aprender. Si hay algo que verdaderamente hace diferencia entre un amante para toda la vida y uno fugaz, es una persona que tenga la habilidad de aprender. Dice el refrán “el ignorante es poco tolerante”. Aquellos que no pueden aprender cosas nuevas, ver las cosas a la luz de lo nuevo, ser curiosos acerca del mundo y de cómo funcionan las cosas o las personas, a menudo se cierran y dicen. “No, esto tiene que ser así, de este modo” y para una relación de toda la vida es mejor estar con alguien que se abra y se cierre aprendiendo y evolucionando.

3- Elige a alguien que quiera ser como tú, fuerte y sensible a la vez. Para no confundir el significado de estas palabras, no relacionarlas con la rigidez y la fragilidad. La fuerza en el sentido en que es fuerte un árbol: pueden soplar fuertes vientos pero se sostendrá porque es flexible y se moverá para adelante y para atrás con el viento. Y en cuando a la sensibilidad, estoy hablando de ver, estar alerta a las cosas que están alrededor de uno. Algunas personas pueden necesitar una pequeña ayuda en esto, pero a menudo en algún en algún lugar profundo en su mente, o en su corazón, ya están despiertos y alerta a todas estas cosas, si bien no saben cómo articularlas. Y es por eso que el número 2 es tan importante: la habilidad para aprender. Puedes tener todas las posibilidades, todas las potencialidades del mundo para ser amable, amoroso, devoto, bueno y el mejor amante conocido del género humano pero si no puedes aprender a desarrollar ese potencial. ¡Entonces no sirve de nada!

LA PÉRDIDA DE LA INOCENCIA por Clarissa Pinkola Estés (Primera Parte).

La bella imagen es del pintor búlgaro Valeri Tsenov



La vida creativa no es un idílico paraíso, ni un camino lineal donde, cada tanto, aparecen molestos ¨bloqueos¨. Para crear, el alma necesita visitar el oscuro mundo de Hades: como la mítica Perséfone, en ese fuego arde y descubre lo nuevo.

Repasemos el mito clásico, poshelénico, de Deméter, diosa de la Tierra –esposa de Zeus–, y de su hija Perséfone.
Perséfone crecía feliz entre las ninfas cuando un día la tierra se abrió y surgió de las profundidades el dios Hades, quien, enamorado de ella, la raptó y la llevó a su frío mundo subterráneo, en una carroza negra. Perséfone lanza un grito antes de desaparecer; su madre lo escucha y acude angustiada al lugar, pero la tierra se ha cerrado sin dejar un solo rastro de lo sucedido. Se inicia así una larga peregrinación de Deméter en busca de su hija, mientras la tierra se reseca, mueren todos los brotes y sólo crece el polvo. Se encuentra primero con Baubo, la diosa de la obscenidad, que la hace reír con sus bromas desenfadadas, y luego con la hechicera Hécate, la que le aconseja ir a pedir ayuda a Helios, el Sol. 
Helios la saluda diciéndole: ¨Has venido a buscar ayuda al lugar correcto, pues veo lejos y veo todo. Tú quieres saber quién se llevó a tu hija. Yo lo sé: se la llevó Hades. Lo sé porque lo vi¨
Deméter siente una ira profunda pero a la vez un gran alivio, pues ahora sabe que Perséfone está viva y conoce su paradero. Tiene una dirección concreta en la cual encaminarse. Perséfone está en el mundo subterráneo. Aun sin reunirse con ella, el solo hecho de verificar su estado y situación la consuela inmediatamente. 
En el plano metafórico, este pasaje simboliza un movimiento esencial de toda vida creadora: la función perceptiva, dinámica, juvenil de la psique es como sustraída de tanto en tanto, y de manera irregular, de la conciencia. Es robada hacia el inconsciente, donde parece esfumarse sin dejar rastros. 
Este es un fenómeno muy conocido por quienes crean de manera esporádica, un día sí y un día no. En un ataque súbito y furtivo, un complejo negativo existente en el propio inconsciente o algún factor sombrío y engañoso del destino hacen zozobrar de pronto toda la creatividad, disociando la pauta habitual de aparición de ideas y de su manifestación en diversas formas. Por un lapso, parecería que los medios creativos de los que uno disponía han desaparecido. La mente se llena de pensamientos que discurren a excesiva velocidad, de modo tal que es muy difícil atraparlos; o bien semeja una tierra arrasada donde nada brota y uno se pregunta si alguna vez lo hará. 
En estos períodos de descenso, de aparente decadencia, es importante saber que, irrefutablemente, hay en el centro de nosotros mismos algo (simbolizado aquí muy bien por Helios) que es como un astro de luz que lo ve todo, conoce lo que sucede –siempre lo ha sabido– y está permanentemente atento a lo que pasa en la psique. Esta luz central es el ¨consultor¨ primordial del artista, sobre todo en ese descenso a las tinieblas.

LA PÉRDIDA DE LA INOCENCIA por Clarissa Pinkola Estés (Segunda Parte).

La bella imagen es del pintor búlgaro Valeri Tsenov

Mientras uno está ocupado ejercitando su creatividad, su creatividad está ocupada tratando de hacer algo útil y digno de uno.

Mi abuela Beneficia era una mujer muy interesada en las cuestiones relativas a lo mundano y lo espiritual. Creía que todo ser humano lleva consigo una parcela de tierra que le ha dado Dios, y que esa parcela tiene mil ojos, no tanto para vernos como para permitirnos ver lo cotidiano y lo que está más allá. A esta fuerza ella la llamaba ¨la luz¨. En la psicología analítica, esta luz, simbolizada por Helios, es denominada el self (sí mismo o identidad). El self es consciente de todos los esquemas y pautas de la psique, de todos los ciclos comunes a los seres humanos, de los impulsos rituales; Jung postuló que, además, tiene acceso a cuestiones que están fuera del mundo material. Un artista joven e inexperto tal vez ignore que el proceso de pérdida y retorno es una de las cosas más importantes que puede enseñarnos la vida creativa. ¿Acaso creemos que la creación sólo consiste en ¨hacer cosas¨? No, esa es su función más secundaria; su objetivo principal es hacernos, es decir, hacer de una persona (si tiene suerte) un ser de mil ojos, que sepa desplazarse con facilidad por el mundo terrenal y también por el de los espíritus. 
A lo largo de los años, mantuve muchas charlas con mi abuela acerca del arte. Yo solía preguntarle: ¨Abuelita, ¿qué es el arte?¨ Ella movía el dedo índice en señal negativa: ¨Hay que esperar, hay que esperar…¨, me decía. Fumaba cigarrillos negros y nos servía un café espesísimo. Una vez me mostró un gastado cucharón de madera que, en una ocasión, por accidente, se había quemado en uno de los extremos. 
¨¿Ves este cucharón?¨, me preguntó, levantándolo para que yo viera que en el otro extremo tenía grabada la figura de un árbol que mi abuelo había hecho con su cortaplumas. ¨Si no tuviera grabada esa figura, yo tendría que hacerla¨- añadió. 
Yo no comprendía cuál era el sentido de tallar la madera si el cucharón cumplía una finalidad puramente utilitaria. Con o sin grabado, podía servir igual. Ella me explicó: ¨Hacer señales buenas o bellas en los objetos que usamos diariamente es nuestra manera de llamar a Dios para que baje y se nos presente. Si tú quieres ir a algún sitio lejano, necesitas un mapa. Dios necesita señales para venir aquí¨. 
Me convenció de que las obras de arte son diagramas para guiar a Dios hacia la propia familia o comunidad. 
¨Yo lo atraigo a Dios con las señales más hermosas que puedo, con lindas plegarias, eligiendo las mejores frutas y verduras en nuestra huerta, bordando algún pequeño dibujo en los repasadores y hasta adornando todo, incluso poniéndome linda yo misma… Todo esto lo guía a Dios para que llegue aquí sin perderse.¨ 
¿Y por qué se lo necesitaría a Dios en medio del revoltijo de la cocina? 
¨Porque, sin el Gran Señor, uno podría pasarse cocinando todo el día y nunca cambiaría. Con el Señor, uno cambia. Eso es todo.¨ 
¿Y qué pasa con los que descuidan la tarea de hacerle señales? 
¨Si alguien asegura que puede crear algo bueno, algo que alimente, sin la presencia de Dios, si alguien te dice que se convirtió en un ser importante sin la ayuda del Señor, no hace más que hablar pura porquería.¨ 
Me quedó en la memoria el énfasis con que dijo ¨pura porquería¨. 
Ella me convenció de que Dios ama el arte, que no puede vivir sin él, y que anda rondando cerca de toda obra de arte realizada con una intención genuina. Mi abuela sentía esta verdad en sus huesos. Si el self está presente en el proceso creador, no sólo el arte se torna más profundo, porta mayor sentido, sino que también el artista cambia y crece.

LA PÉRDIDA DE LA INOCENCIA por Clarissa Pinkola Estés (Tercera Parte).

La bella imagen es del pintor búlgaro Valeri Tsenov

Cuando se habla del ¨bloqueo¨ de un escritor o un artista, no se describen adecuadamente las luchas transformadoras de la psique. Sería mejor llamarlas muerte, incubación, sueño, largas tinieblas.

Al igual que las olas del mar, diversos sectores de nuestra vida deberían, de cuando en cuando, volcarse hacia adentro y alejarse, apartarse bastante, a fin de cobrar renovado poder antes de regresar con la próxima oleada. Salvo que, de nuestra parte, haya pereza, descuido, indiferencia; salvo que secretamente hayamos renunciado a la vida creativa aunque aún no lo reconozcamos; salvo que adhiramos apenas tibiamente al proceso y sólo conservemos la fe cuando las cosas andan bien… Salvo que suceda todo eso, es seguro que, tras un lapso en barbecho, tras un tiempo de sequedad y de falta de frutos, habrá a la larga un resurgimiento, un llamado a que retorne el animador de la vida creadora. 
En el mito de Deméter, cuando ésta busca a su hija sin orientarse hacia el interior de la tierra, el pueblo griego perece por una hambruna generalizada. Entonces la gente se reúne y va al Monte Olimpo a protestarle a Zeus. Le piden que devuelva a Perséfone a su madre, porque ellos son su pueblo y están sufriendo mucho. Hasta lo amenazan con ir a buscar a otros dioses si no atiende a sus ruegos. Esto amilana a Zeus, quien no desea que su pueblo se aparte de él. Se devela este misterio: Zeus había conspirado con Hades para tender una emboscada a Perséfone y raptarla. Le había dado su expreso permiso para hacerlo. Ahora Zeus comprende que su trato con Hades tiene efectos más perjudiciales de lo que supuso y resuelve rever su decisión. Llama a Hades; la tierra tiembla y se abre formando una grieta enorme hasta el horizonte; salen del interior humo y llamas, y aparece Hades en su carroza negra tirada por caballos también negros, exhalando fuego. Zeus le ordena que devuelva a Perséfone, pero Hades no quiere plegarse a su solicitud. Perséfone es ahora su prometida y su reina. En ese frío mundo subterráneo en el que mora Hades –que no es como el infierno imaginado por religiones posteriores, sino más bien la tierra de los espíritus, tanto de los muertos que ya abandonaron el mundo como de los que aún deben encarnar en la materia, Perséfone, con sus buenos instintos y su imaginación, era un ser de una extraña calidez y Hades no quiere perderla. 
Al principio, Perséfone se afirma en su trono, pálida como la muerte, y se niega a retornar al mundo material; tampoco Hades tiene idea de cómo puede fundirse con las energías creadoras de Perséfone, pero con el tiempo, gracias a ella, aprende sobre el mundo de la materia y los requisitos para la vida. Al fin, Zeus hace un pacto con Hades: ¨Si Perséfone no ha comido nada en tu tierra de muertos y no nacidos, podrá volver con su madre para siempre, pero si ha comido algo, tendrá que pasar una buena parte del tiempo en el submundo¨.

LA PÉRDIDA DE LA INOCENCIA por Clarissa Pinkola Estés (Cuarta Parte).

La bella imagen es del pintor búlgaro Valeri Tsenov

La calidad de la visión creativa depende de la duración y la profundidad del período en el que uno está cara a cara con ¨lo otro¨.

Hades retorna triste a su mundo subterráneo, pero, como es también un astuto confabulador, cuando Perséfone y él suben de regreso a la carroza, parte una granada y se la da para comer. Según el mito, ella sólo traga seis granos. Zeus declara que, a raíz de esto, Perséfone sólo podrá vivir con su madre la mitad del año, y el resto con Hades.
Cuando Perséfone regresa a la tierra, Deméter rebosa de alegría y se torna de nuevo fértil y abundante. Entretanto, Helios, el fuego gigantesco que está en el centro de la creación, sigue brillando cada tanto sobre todo lo visible y comprensible.
Este relato de resurgimiento triunfal desde las tinieblas ha sido conocido y transmitido en la especie humana durante siglos. Vengo de una familia de inmigrantes de antigua prosapia católica que reverencia a muchos santos. Uno de ellos es san Juan de la Cruz, el místico español de fines del Medievo. El se refirió muchas veces a este tipo de súbito secuestro del ser en el mundo tenebroso. Una oración que mi tía Tirezia recibió de su madre, la que a su vez dijo haberla recibido en un sueño del propio san Juan, decía: ¨Mantenme oscuro tanto tiempo como se precisa para ser bien cocido¨. San Juan nos dejó su obra La noche oscura del alma, cuyas palabras son citadas a menudo en nuestra tradición oral de letanías y en las plegarias que piden ayuda para el ¨oscuro viaje¨, análogo a los Tristes Misterios, los relatos sobre la mortificación y la muerte del alma resplandeciente.
Existen muchas celebraciones de este fenómeno psíquico de la luz convertida en tinieblas para volver a ser luz. La unión de un momento de la noche con un momento del día se corresponde con la unión entre el espíritu y la materia. Así se lo conmemora, en la tradición católica, a partir del Día de los Muertos, a principios de noviembre, período en que se entra en comunión con los espíritus y que culmina en diciembre con la Navidad, el nacimiento de Cristo. Este ciclo de retorno a la luz se celebra, asimismo, en los festivales de santa Lucía (que literalmente significa ¨la dadora de luz¨).
Todos estos rituales, y muchos más que se celebran en el mundo, reconocen la pauta eterna de ¨la noche entre dos días¨ en la vida del alma. Admiten que lo más difícil para un ser humano es permanecer en las tinieblas todo el tiempo que sea indispensable para llevar a su término el proceso y poder retornar. ¨Conocernos en el fuego¨ de lo oscuro y luego regresar es el movimiento básico de nuestra evolución emocional y espiritual, y de nuestra individuación. Si no se aprende esto, nada de lo que se aprenda quedará; si se aprende esto, todo lo que se aprenda será nuestro para siempre.

LA PÉRDIDA DE LA INOCENCIA por Clarissa Pinkola Estés (Quinta Parte).

La bella imagen es del pintor búlgaro Valeri Tsenov

El precio de una vida creativa profunda es una cierta pérdida de la inocencia.

Perséfone es devuelta a su madre e impera el júbilo por doquier: brotan los capullos, las viñas se cargan de frutos, las parejas procrean, la vida vuelve a inundar la tierra. Pero hay un cambio importante: el tiempo que Perséfone ha pasado en el submundo la afectó. Aunque sigue rebosante de vida, ahora se ha vuelto más contemplativa, más comprensiva, capaz de mediar entre los mundos de la luz y las tinieblas. Ha perdido su candor, su ingenuidad, esa concepción del mundo que la llevaba a pensar que para que todo fuese lozano, profuso, bello, bastaba quererlo. En el mito, como en la vida real, la pérdida de la inocencia casi siempre obliga a cruzar un umbral más distante y traducir experiencias más difíciles. 
Este relato contiene, para aquellos cuya misión es crear, los que están enamorados de la creación o luchan con ella diariamente, una información decisiva: al contrario de lo que afirman quienes ven en la creatividad una utopía, si se la vive como se debe, nos transmite que una vida creadora intensa está lejos de ser paradisíaca.
Si lo fuera, sería perfecta; y, si fuera perfecta, no habría evolución, movimiento, desarrollo. En ese esquema mental tergiversado se postula que uno puede permanecer inocente para siempre, como Perséfone al principio. Es una bella fantasía, pero que no ofrece sustento a los laboriosos requerimientos que son propios de la vida creativa.
Si existe un arte ¨superficial¨ es porque la fuerza creadora del artista se ha visto enormemente debilitada por su esfuerzo de hacer que un proceso difícil se torne sencillo (o de creer que esto es posible). Falta, entonces, en la experiencia del artista, lo que aportan el ingreso en las tinieblas, la muerte y el retorno, o bien estos elementos no están integrados con el resto; por alguna razón han sido mantenidos aparte de la mezcla creadora. Estoy convencida de que el concepto de ¨madhurya pradhana bhakti¨ del que hablaba Gandhi, la creencia en que una vida de amor se funda en el descubrimiento de la profundidad y la dulzura de Dios, es otro modo de describir la meta básica que hay detrás del drama de ¨la pérdida y el retorno¨. El viaje en busca de la dulzura siempre pasa por la oscuridad.
En rigor, el sufrimiento causado por las pérdidas y reuniones de las fuerzas psíquicas (tal como lo simboliza este relato mítico), así como la lucha para alcanzar un equilibrio digno entre ellas, es lo que aleja al individuo de sus ideales excesivamente optimistas, sus anhelos soleados y risueños. Cuando un cuerpo crea sin este factor o más allá de él, la obra tiene una curiosa minuciosidad y la voz clara de su autor, muchos sentidos dentro del sentido.

LA PÉRDIDA DE LA INOCENCIA por Clarissa Pinkola Estés (Sexta y Última Parte).

La bella imagen es del pintor búlgaro Valeri Tsenov

La vida creativa tiene un solo secreto, pero hay una clave… 

Me dicen algunos artistas: ¨Por favor, dígame cuál es el secreto de este proceso¨. 
Bueno, es muy lindo que yo tenga aquí mi varita mágica, con su vieja estrella de madera pintarrajeada unida al extremo de una vara de sauce.
¿El secreto? Oh, sí, me encantará contárselo tal como lo sé; aunque, a los cincuenta años, todavía soy joven para eso. Pero, por supuesto, antes tengo que hacer una advertencia muy estricta. Siempre que hay un secreto, hay una prohibición que lo acompaña. Ya verán.
He aquí el secreto, y que les aproveche:
Una vida profunda y llena de sentido se alimenta y mantiene sentándose sin anestesia sobre el fuego.
¨¡Un momento!¨, siento que exclaman. ¨¡Ese no es el secreto que yo quería! Por favor, ¿no hay algo más básico que esto?¨ 
Tal vez haya otros secretos, pero no los conozco. Después de haber indagado muchas posibilidades en todos estos años acerca de lo que está en el núcleo del impulso creador, vuelvo una y otra vez a este ¨secreto¨. Es el desafío de Perséfone y el nuestro: unir los dos mundos, el del espíritu y el de la materia, como consortes…; aunque resultemos heridos, desgarrados, aunque suframos ambivalencia y confusión y ansiemos volver a un tiempo anterior. Cuando se sostienen estos dos mundos, uno al lado del otro, siempre se produce una explosión, y a esto lo llamamos transformación.
La transformación está alimentada por dos clases de fuego: uno que quema a su paso todo lo que sea combustible, y otro que edifica desde las cenizas toda suerte de visiones, concepciones, actitudes y capacidades más tesoneras, afiatadas y refinadas que nunca. A la postre, lo que intentamos es mantener ardiendo a estos dos fuegos juntos, pensarlos inseparables por un instante.
Y, ahora, mi advertencia. Allí va:
Nunca se entenderá el ¨secreto¨ de oídas solamente. Para ser aprehendido, y mucho más, para ser comprendido, debe experimentárselo de primera mano. Y esto implica, nada más ni nada menos, sumergirse totalmente en el fenómeno.
El aspecto mental que normalmente atribuimos a las tenaces habilidades del pensamiento cognitivo nunca puede captar por entero el mundo del espíritu. Esto no significa desconocer o menospreciar lo cognitivo, todo lo contrario. La función del pensamiento es invalorable en muchos sentidos; pero el mundo de la imaginación y la valoración simultánea de sus diversas capas, no es el fuerte del pensamiento. Pertenece más específicamente a lo que Jung llamó las funciones intuitivas y de sentimiento de la psique.
La ¨experiencia de primer orden¨ es uno de los tipos más eficaces de aprendizaje con el que contamos, y difiere de las de segundo orden (leer sobre las experiencias ajenas o escuchar algo al respecto) y las de tercer orden (estudiarlas y analizarlas estructuralmente).
Sea que el individuo tenga un origen humilde o que proceda de los niveles que suelen considerarse más altos, conviene recordar que esas cuestiones no se comprenden en una semana ni en un año. No se las compra con dinero; no se las observa como si uno fuese un turista psíquico que llega a un sitio, entra, mira un poco el espectáculo y se va. No se las hace propias mediante una modalidad puramente intelectual o analizando la experiencia de otros sin vivir la de uno. No basta con acercar un poco el pie al fuego y retirarlo, ni con zambullirse en él sólo de cuando en cuando. No se lo logra huyendo ni convenciéndose de que uno ya ha pasado bastante tiempo en eso… cuando no es así. A este fuego hay que entrar con la totalidad del propio ser y quedarse hasta que sea necesario, hasta que se acabe. ¿Cuánto tiempo puede tardar? Nadie lo sabe más que uno mismo. Como decían mis abuelas, escuchemos al destino: ¿qué nos pide nuestro destino individual?
Quienes hayan permanecido en el fuego lo suficiente, podrán transmitir lo que vieron, no sólo con sus objetos de arte o sus palabras, sino, mucho más, con su presencia. Se parecerán a ese ¨duende¨ silvestre que danzó alrededor de ellos. Sabrán que los mundos se interconectan uno en otro. Habrá, en esas personas, algo inmenso, una esencia que no puedo describir, pero cuya autenticidad reconozco cuando la veo. Y tú también la reconocerás. Busca pruebas de que ha habido una gran tormenta, un vendaval que sopló muy fuerte y después pasó. 

Publicado en el número 151 de la revista Uno Mismo, págs. 24-29 (publicado originalmente en Magical Blend).
La traducción es de Leandro Wolfson.
Digitalizado para Palabra Chamánica por Omar Pereira.

SER MUJER, por Germana Martin



Ser mujer es ser canal de parto para todo lo que me atraviesa: 
sentires, poemas, hijos, risas,
amores, proyectos, dolores,
visiones a través de mi corazón-útero,
misterioso y pleno, abierto y libre.
Ser mujer es ser espiral, círculo, curva, luna
desde un cuerpo que ha sangrado, gozado, parido
y hoy renace, menguando, con nuevas energías
para disfrutar de esta nueva etapa.
Ser mujer es la sensualidad, la intensidad,
el goce de habitar un cuerpo dibujado en curvas y profundidades, que ama ser recorrido y fecundado amorosamente.
Ser mujer es mi forma de amar y crear,
tomando y soltando, como la respiración.
Ser mujer es un compromiso inalterable con la vida,
un agradecimiento permanente a la existencia,
un gestar junto a otros: mujeres y hombres,
nuevas realidades más sanas y felices para todos.
Ser mujer es no cansarme jamás de bucear en cada alma,
la verdad y el amor.
Ser mujer es abrazar en círculo
a mis amigas, hermanas, compañeras.
Ser mujer es abrirme como corola a los misterios sagrados.

©Germana Martin

La bella imagen es de Holly Sierra.

SANANDO JUNTAS


Es hora de que las mujeres superemos todas las vallas creadas por el patriarcado para separarnos, sanando juntas y disolviendo viejos patrones de conducta que nos conducen a enfrentamientos y falsas rivalidades entre nosotras.

¡Hay mucho para sanar, y es juntas –siendo espejos unas de otras– como lo lograremos!

©Germana Martin

La bella imagen es de Alexander Sulimov.

SANAR LO FEMENINO


Para sanar lo femenino a nivel planetario debemos comenzar por sanar nuestra propia herida.

Cada mujer lleva una herida profunda que arrastra –por ser parte del inconsciente colectivo– desde sus antepasadas más lejanas.
Hemos sido obligadas a ocultar, reprimir y –en el peor de los casos– olvidar nuestros dones más preciados: la intuición, la sanación natural, el respeto por nuestro cuerpo y sus ciclos, nuestra conexión con la naturaleza y con el cosmos, los vínculos con nuestros espacios sagrados, nuestros ritos de pasaje y nuestras diosas arquetípicas.
Felizmente, todo ello aún duerme en nuestra psique y espera ser despertado.

©Germana Martin

La bella imagen es de Valeri Tsenov.

FEMENINO Y MASCULINO


Está en cada una de nosotras sanar la herida de lo femenino, reconociendo que no es lo masculino aquello que nos ha lacerado sino su deformación en un machismo violento y discriminador.
Trabajando junto a nuestros compañeros de vida y nuestros hijos podremos generar los cambios necesarios que nos conduzcan a vivir en un mundo donde lo femenino y lo masculino se encuentren integrados –tanto en lo individual (dentro de cada uno de nosotros) como en lo social (dentro de la pareja, la familia, la comunidad)."

©Germana Martin

La bella imagen es de Sthephanie Clair.

MI AUTOESTIMA




La autoestima es inicialmente saber quién soy para entonces poder quererme, disfrutarme y tener una vida plena.
No puedo desarrollar un verdadero sentimiento de amor hacia mí misma si no sé realmente quién soy, cuáles son todas las maravillas y los dones que tengo guardados en mi cuerpo, en mi psique, en mi alma.
Tampoco puedo amarme si no identifico en mí todo aquello que no me agrada o creo que no agrada a los otros. Para que mi autoestima sea real debo integrar mis lados positivos y aquellos que no me gustan tanto. Es necesario integrar lo que está por debajo de mi conciencia –lo que Carl G. Jung llama el arquetipo de la Sombra– y, que por uno u otro motivo, he reprimido o me han llevado a reprimir.


Trabajar la autoestima es aprender a reconocer, aceptar y dirigir cada uno de los aspectos que encuentro en mi persona, tanto los que son valorados –por mí y por los otros– como aquellos que no lo son tanto. Poder aceptar mi rabia, mi tristeza, mi desgano, mis celos y transmutar la energía de esas emociones en algo creativo y sanador.
La autoestima sólo puede crecer desde la creatividad, desde la gestación de nuestros propios sueños, desde el inmenso logro de verlos convertidos en realidad.


Mi autoestima se manifestará plenamente cuando pueda amarme como soy, sin esconderme de mí o de la mirada del otro, sin escabullirme de mí misma, mirándome al espejo y aceptando todo lo que allí veo, porque todo es parte de mí y todo tiene su razón de ser.

©Germana Martin

La bella imagen es de la artista Avdalieva Akzhan, de Kazajistán.

COLLAGE DE UN ALMA DE MUJER: RECORTO Y PEGO, por Germana Martin



Me observo como miro el mar, una pintura, una colina.
Me observo desde una mirada diferente.
Tengo que despegarme de las palabras y fundirme en un lenguaje único, donde se abran multiplicidad de señales, huellas, puentes.
Debo soñar mi sueño de alas.
Un sueño de transformación.
Debo salir de la crisálida, para desplegarme en un vuelo diferente.

¿Cuál es la música que necesito para escucharme?
¿Qué voz necesito oír para salir de mi letargo?

Un susurro lejano revela que es mi propia canción, la que hoy quiero escuchar. Pero algo de mí, aún duerme en el inconsciente del bosque más primitivo, más salvaje, más profundo. Busco las palabras, los colores, las texturas para comenzar, día a día, a volverme más consciente.

Miro unas alas rojizas, rosadas, pigmentadas de azules y dorados.
Me aletean delante de las pestañas como obligándome a ver, a prestarles atención. Están allí.
Mientras duermo en mi capullo y me preparo.
Latente.
Germinando.

Deberé reencontrarme con todos aquellos fragmentos olvidados, desconocidos, ignorados.
Deberé despertar para poder recuperarlos. La loba de mi mundo salvaje, me aguarda para llevarme a los escondrijos del instinto, de la libertad, de la intuición femenina y sagrada.
Ella sabe dónde están los retazos que he perdido, aquellos que aún no conozco y deberé desenterrar para crear mi futuro lienzo, el que lleva mi nombre verdadero.

Collage del alma.
Recortar y pegar.
Soltar lo que no sirve.
Descubrir lo verdadero.
Conservar lo necesario.
Unir.
Integrar.

Cada trocito que aparece, perdido o rechazado por aquellas miradas negativas que me censuraron o ignoraron y aún siguen haciéndolo, es el que hoy debo recortar y pegar de una manera diferente.
Alguno se habrá vuelto transparente, hasta ser casi imperceptible o invisible para mí.
Otro habrá que tornarlo brillante, ineludible.

Todos deberán ser integrados en el collage de mi alma de mujer que está naciendo.

Hasta lo que parece más oscuro tendrá su lugar en este inmenso lienzo: los temores, los tropiezos, las emociones que enturbian, los sentimientos que generan culpa, las ideas que boicotean.
Todos.
Todos serán reconocidos, recortados, mirados de un lado y de otro para luego ser pegados en su nuevo lugar: aquel espacio consciente que mi psique quiera reservarle. Allí, donde puedan existir sin perturbarme.

Y será así que podré utilizar su energía, su fuerza para lo que desee.
Entonces, cuando vuelva a encontrarme con la ira, esa furia granate incontrolable, sin dudar un instante: la recortaré.
Esta vez no será para arrojarla al cesto del inconsciente sino para integrarla al collage de mi consciencia, como bocanada de fuego que me defenderá de los depredadores. Ella protegerá cada uno de mis proyectos, ideas, deseos, vuelos. Estará en el lugar que mi corazón decida otorgarle, con valentía y amor. Cuando regresen aquellos miedos grises, los miraré de frente, de costado, los pondré patas para arriba y los colocaré donde me sean útiles.
Me alertarán de los peligros pero no me paralizarán.
Seré la creadora de mi propio collage.
Con todo lo que soy, lo oscuro y lo luminoso, lo conocido y lo buscado, lo que amo y lo que temo.
Si me escucho, si me miro, si me camino hacia dentro, si me leo la piel, las lágrimas, la risa, podré parir mi mejor obra.
Con fuego y alas, con color y caricias, con risa y marejada.
Coloreada con recortes pegados de mi vida, con trocitos de mí: nuevos y radiantes.
Abrazaré mi alma acuarelada con brillantina de hogueras y tormentas. Transmutada en mujer y mariposa.
Toda yo en la brisa.
Me pariré a mí misma: entera, renacida, reencontrada.

©Germana Martin